Muy franco

'Very drunk history'

Amo la desacralización de los héroes. Y no me molesta ver gente contando pasajes de la historia en completo estado de ebriedad.

Pero me molesta la mala producción. O por lo menos la producción que varía de lo genial a lo francamente inaceptable.

Los productores de la serie Drunk History para Comedy Central no están suficientemente capacitados para darse cuenta de la bomba con la que están jugando.

Si una persona acepta embriagarse para grabar un segmento, y ese es el trato, el productor debería saber que la imagen del entrevistado está en juego. Y debería saber que la persona está ebria y, por lo tanto, impedida de tomar la mejor decisión a su favor. El productor debería tener el criterio suficiente para darse cuenta cuando la ingesta de alcohol fue excesiva y la persona en lugar de chistosa se ve terrible.

Hablo por dos mujeres que deberían demandar una reparación del daño a Comedy Central LA, al menos en lo moral. Alexis de Anda y Sofía Niño de Rivera, dos talentosas actrices y comediantes se ven simplemente horrendas a cuadro con el estado de ebriedad en el que fueron grabadas.

Incapacitadas de seguir claramente la historia que están narrando, que aparentemente no dominan (aunque esto pudo haber sido efecto del alcohol), las dos pasan de una buena idea a una borrachera a cuadro francamente lastimosa.

¿Qué tanta ambición (y prisa) de la mala debe tener un productor para ver ese material y darle luz verde? ¿No pensaron en hacer una segunda toma, al día siguiente, con un poco menos de alcohol, para cuidar mínimamente la imagen de sus estrellas invitadas?

Ellas no tienen la culpa; están bajo los efectos del exceso de alcohol que es, en sí mismo, un requerimiento del programa. La responsabilidad absoluta es de Comedy Central y un grupo de productores que, o no saben de imagen pública, o sencillamente no les importa. Y si bien el programa ha tenido buenos segmentos, con éstos, al menos frente a mis ojos, pierde su más grande valor: la comedia. Simple y llanamente, no se vale.