Muy franco

'Dios Inc.'

Hay mucho que Dios Inc.podría aportar a la televisión. Para empezar, no es otra serie de narcos. En estos días que hasta Olallo Rubio quiere hacer la suya, Dios Inc. apuesta por otro formato: el de la pareja de maestro y alumno, el suspenso de enfrentarse a un grupo de poder. La fórmula tuvo éxito en Breaking Bad y esta idea de alguien con toda la experiencia y alguien con toda la juventud funciona desde Batman y Robin.

Pero, además, en Dios Inc. no pierden el tiempo: no están justificando eternamente a los personajes, porque sí tienen algo que contar. Rafael Sánchez Navarro es un escritor que se larga a lo Indiana Jones a Siria y descubre el cadáver de Maduk, el primer hombre con conciencia espiritual de la historia, quien al querer compartir sus conocimientos encontró la muerte a manos de los mercaderes que crearon las religiones. La serie encuentra a este personaje justo antes de regresar a su casa en la Ciudad de México, con los conocimientos y el cráneo de Maduk a cuestas, dispuesto a publicar y compartir.

Luis Arrieta es el chamaco que quiere publicarlo todo y ganar dinero. Que ve en el escritor a un aliado y que a la menor provocación demuestra que además de impulsivo es leal. Juntos empiezan un camino que los enfrentará a una poderosa organización que ha robado los secretos de Maduk para establecer... Sí... ¡Otra nueva religión!

La historia es universal: el poder que debería estar al servicio de todos y que es administrado por unos cuantos no solo para beneficio personal, sino para saciar el ego de convertirse en el supremo sacerdote. Algo que se ha visto desde que la humanidad controló el fuego.

Por la simpleza, es una historia con riqueza narrativa. Y por lo mismo, podría cambiar la industria, incluso representar el fin de la moda que se estrenó con Sin tetas no hay paraíso. Hay que seguirle la pista a Dios Inc. (HBO, Ítaca Films).