Muy franco

Cuarón... ¿realmente puede ganar?

Sí. Gravity tiene todo lo que se requiere para que por primera vez un director mexicano se suba a recibir un Oscar. Porque no solo se trata de lo que hayas hecho con tu película. Se trata de una serie de factores en los que entran la política, los ingresos, la fuerza de la casa productora y hasta el factor artístico.

Además, es un gran año para los mexicanos en el cine gringo: Eugenio Derbez les llenó los bolsillos de dinero, y dejó muy en claro que en los centros comerciales de todo Estados Unidos, los mexicanos (legales o no) son los que llenan las salas comprando boletos para familias numerosas. Así que a Hollywood le conviene quedar bien con nosotros, no solo porque sean unos liberales que odian a los republicanos de Arizona y se suben medio borrachos a recibir sus premios, sino porque esos millones que genera un público tan agradecido y comprador, merecen una recompensa.

No me malentiendan: Gravity es extraordinaria, impecable en su dirección. Y Cuarón se merece el Oscar. Pero no solo dan Oscares por eso.

Serpientes

Cocaína en la casa. Y huevos en la casa del vecino. A Justin Bieber ya me lo anda rodeando la policía y esta vez ya le agarraron mala voluntad. Y cuando a esos uniformados se les mete en la cabeza que es hora de darle una lección a la juventud con una de estas estrellotas, alguien acaba en el bote, en la rehabilitación o en la corte. Y van por él.

Escaleras

Para Derbez y Alessandra. Embarazados, parecen confirmar el sueño que manifestaron al final de los créditos de la película No se aceptan devoluciones: “Aitana, ¿ya vienes?” Derbez quiere que sea niña para completar la doble parejita y si se le hace, ya tiene hasta nombre. Si es niño, no sé nada; pero si viene una ella, se llama, desde ahora, Aitana Derbez Rosaldo. Y con 50 por ciento de probabilidades, ya viene.