Vivir como reina y gastar como plebeya

Escuchas “rebajas” y ¿corres a gastar?

Ser un cazaofertas profesional no es tarea sencilla. De hecho, solo uno de cada 10 mexicanos planea sus compras a largo, conoce las rebajas calendarizadas en el año y aprovecha, en serio, los descuentos del verano, según datos de Kantar Worldpanel.

De junio a finales de agosto se calcula que se juntan 64 días de promociones. Esos cazaofertas profesionales planean y el día de la promoción, por ejemplo, de cuidado personal y hogar, adquieren lo que necesitan para aguantar hasta un año sin volver a comprar, me contó Marianna Vargas, directora de mercadotecnia y comunicación de Kantar Worldpanel. Tanto ella, como yo, nos preguntamos ¿dónde guardarán tantos champús, papel higiénico o botes de cloro?

Más allá del almacenaje, lo valioso es lo que parece tan difícil lograr: planear para poder aprovechar el descuento.

Esto es de suma importancia cuando se considera que los planeadores y cazaofertas en la temporada de descuentos, sobre todo esta de verano, gastan hasta cuatro veces más que un hogar promedio.

Eso implica orden financiero, porque si no se tiene el dinero para aprovechar las ofertas, comprar lo que no se puede pagar termina siendo el inicio de una historia financiera de terror.

No solo los que planean compran promociones.

De hecho, 99 por ciento de los hogares adquiere por lo menos una promoción durante el año, según datos de Kantar.

Hay tres tipos de consumidores en México, me contó Marianna Vargas: los cazaofertas, que son 20 por ciento de los consumidores —, de éstos, la mitad son los cazaofertas profesionales y la otra mitad planea a corto plazo, no más de tres meses—; los “si lo veo, me lo compro”, que son otro 30 por ciento; y los que siempre compran algo, 50 por ciento de los consumidores en México.

A todos atrae una ganga. Esto ha hecho que el gasto de los mexicanos que compran productos en promociones aumente año con año.

En 2007 las promociones representaban 5.3 por ciento del gasto de un hogar, y para 2015 subió a 10.4 por ciento.

Esa conquista de los letreros rojos en las tiendas nos ha llevado, incluso, a hacer más viajes de compra a diversos tipos de comercio por pensar en agarrar promociones.

Lo interesante es que los tres tipos de consumidor tienen dos características, la que he venido mencionando del amor por los descuentos, y la poca lealtad a las tiendas o comercios.

“Son cero fieles, son más bien leales a las ofertas”, me dijo Marianna.

De ahí que las marcas intenten, desesperadamente, por medio de más y más promociones atraer a nuevos clientes y quizá lograr que algunos regresen.

Un reto enorme para el comercio. Y de regreso a la cacería de gangas…

Quizá mi única duda es si entenderemos que no porque hay rebaja, la compra es inteligente.

Twitter: @vivircomoreina