Vivir como reina y gastar como plebeya

Si cobras con plásticos, consigues un crédito

Hoy, un pequeño salón de belleza o un micronegocio con cinco empleados pueden obtener un crédito de capital de trabajo de 5 mil pesos, con dar solo un par de clicks.

Micro y pequeñas empresas en México tienen dificultades para conseguir ayuda financiera en parte por la falta de formalidad, me platicó Francisco Meré, CEO de Bankaool, un banco sin sucursales, sino en plataformas digitales. Por formalidad Meré se refiere a que los microempresarios carecen de estados financieros, no conocen sus resultados o ventas, “su información financiera es muy débil”.

El crédito permite el crecimiento y fortalecimiento de los negocios, siempre y cuando sea uno que se pueda pagar cómodamente.

Bankaool se alió con Kiwi-Bop, la empresa de tecnología financiera (fintech) suiza-mexicana, para ofrecer esos créditos.

La dueña de una lavandería contrata a Kiwi para poder cobrar con plásticos por medio de un aparato que se conecta a un smartphone. El banco detrás es Bankaool. Cada vez que un cliente paga con tarjeta, Kiwi y Bankaool reciben la información de ventas del negocio. Con eso y después de un tiempo de conocer al negocio, se le puede ofrecer un crédito de unos 5 mil pesos a un plazo hasta de 12 semanas y una tasa promedio de 5.5 por ciento. Los pagos son semanales por medio de un depósito a una cuenta de Bankaool o pidiendo que de sus ventas se descuente el monto establecido, me explicó Meré.

Fintech da nuevas herramientas de datos para ver si puedes o no ofrecer un crédito, en este caso no pedimos la información tradicional, pero nos aseguramos de que pueden pagar el crédito porque sabemos cuánto y cómo venden”, dijo Meré.

La opción es interesante para un México urgido de inclusión financiera. Aquí se logra bancarizar a un microempresario, pero también se consigue un punto de venta digital nuevo. “Esto ayuda a consolidar y completar estos ecosistemas en donde podemos mostrar el uso práctico y las bondades de medios electrónicos en el mercado financiero”, dijo Meré.

Conforme Kiwi y Bankaool crean un historial de sus clientes podrán ofrecer productos más complejos con plazos y montos mayores, o para otras necesidades como equipamiento y modernización.

He escrito antes que la inclusión financiera no es solo tener cuentas de banco, es aprovechar todas las herramientas financieras que existen y tener cultura financiera. Pero una puerta de entrada es la bancarización. Este formato podría ayudar a que esos 11 millones de mexicanos que tienen cuenta bancaria pero dejaron de usarla, según la Encuesta nacional de inclusión financiera, encuentren más puntos de pago digitales que les permitan suplir el efectivo que cargan en sus bolsillos.

Twitter: @vivircomoreina