Vivir como reina y gastar como plebeya

Con canas y sin piñas coladas

Todos tenemos en la cabeza que el retiro es una etapa de la vida en que trabajaremos porque queremos, y algunos pretendemos tomar margaritas frente al Caribe. No sabemos cómo vamos a llegar a eso, pero luego, cuando el retiro esté cerca, lo resolveremos.

En México estamos casi reprobados en pensiones. Se calcula que con la Afore, un trabajador recibirá 30 por ciento de su último sueldo como pensión. Un retiro digno es imposible si no ahorramos mucho más.

Según un estudio de sistemas de pensiones de Mercer y el Centro de Estudios Financieros Australianos en varios países, México tiene un sistema con características “deseables” pero con riesgos sustantivos, que deben ser atendidos para que la eficacia del sistema y su sustentabilidad no queden en duda. En el ranking del estudio, México está en el grupo con la menor calificación.

Dinamarca es el único país con un 10, después están Australia y Holanda. A México le acompañan: India, Italia y China, entre otros. Y los únicos otros dos latinoamericanos que aparecen son Chile y Brasil, ambos en mejores categorías que México.

El sistema de pensiones en México dio un cambio histórico en 1997, con las Afore, hacia un esquema de contribución definida. ¿Qué quiere decir?: lo que ahorres es lo que tendrás. Las Afore son un gran instrumento para que un sistema de pensiones funcione, ahí está el ejemplo de Chile, el problema es que no las utilizamos a su máxima capacidad. Ahorramos poco, se invierte de forma muy controlada y a ningún trabajador nos importa en qué Afore estamos. Si bien los cambios regulatorios van en la ruta positiva y buscan la maximización de los recursos, a muchos mexicanos nos vale nuestro retiro. Hoy se obliga a un ahorro de 6.5 por ciento del ingreso. La OCDE dice que un retiro digno tiene una tasa de reemplazo de entre 50 y 70 por ciento del último ingreso. La Consar recomienda que los trabajadores ahorremos 11 por ciento de ingreso de forma voluntaria; es tan fácil, nos ha dicho que solo debes ir al 7 Eleven. ¿Cuándo haremos caso? La generación posterior a 1997 tenemos que tomar nuestra jubilación en las manos y ahorrar más si no queremos estirar la mano. ¿Cómo te ves en el futuro?

Y si no queremos ahorrar, que nos obliguen. Me pregunto por qué no hay una iniciativa formal en el Congreso en la que se pida un aumento a este paupérrimo ahorro.

Cuando los primeros mexicanos se jubilen con el nuevo sistema dirán adiós a viajes, a margaritas o piñas coladas. Bienvenido un problema de Estado.

Twitter: @vivircomoreina