Vivir como reina y gastar como plebeya

Planear es de 'geeks' y “apretados”, o ¿no?

Planear “quita la pimienta de la vida”, es más, es de geeks, o, incluso, de gente “apretada”.  Yo confieso que soy una geek apretada con vida sin sabor.

Amo planear. Planeo todo. Si salgo de viaje hago itinerarios y presupuestos.

Por eso me acongoja que a diario en México nos siguen agarrando por sorpresa eventos que podíamos planear con antelación. Hablo del aspecto financiero.

Un ejemplo: tienes una hija. Sabes que en 15 años cumplirá 15. ¿Por qué esperar a que cumpla 14 años para pensar en su regalo? En vez de tener años para planear y ahorrar tienes solo 12 meses, si te fue bien.

Otro ejemplo: un embarazo. La llegada de un bebé implica muchos gastos y, si bien no siempre se sabe exactamente cuándo te puedes embarazar, por lo menos tenemos nueve meses para planear la llegada.

Aún así, 11 por ciento de los mexicanos encuestados por ComparuGuru.com confesó que usaron un crédito para pagar el parto.

Y es probable que este porcentaje sea mayor, pues no todos especifican para qué quieren el dinero, me explicó Freddy Domínguez, cofundador de ComparaGuru.com.

Un parto en instituciones privadas cuesta en promedio 30 mil pesos.

A veces hasta el doble, dependiendo del hospital al que se acuda.

Sin planear, ¿cómo enfrentas este evento de vida?

Parte de la planeación es tener seguros. Un seguro de gastos médicos mayores te puede ayudar a cubrir unos 10 mil pesos de un parto.

Pero si ya están embarazados correr por un seguro no es la opción.

Para usar esa cobertura debes ser cliente del seguro por alrededor de 18 meses. “Se embarazaban e iban a contratar un seguro, ahora las aseguradoras se blindaron”, me dijo Freddy. Lo correcto es tener un seguro desde antes, es decir, planear.

Otra opción es acudir al hospital en el que te quieres atender y pedir un plan de pagos adelantados. A partir de los cuatro meses de embarazo podrás hacer pagos mensuales para que el día que el bebé llegue no te endeudes. Es un formato de ahorro.

En caso de pedir un crédito, insisto que sea esta la última opción. Freddy me dijo que hay tres opciones: el banco, los préstamos peer to peer o persona a persona (P2P) y los créditos instantáneos. Si bien el banco da tasas más altas que la opción P2P, los últimos tienen un proceso más complejo para otorgar los créditos, porque la tasa corresponde al riesgo.

La última opción es la menos conveniente, pues ofrece una tasa diaria de alrededor de 1.2 por ciento, lo que se traduce en una tasa mensual de alrededor de 30 por ciento, me contó Freddy. Esos créditos solo son para cuando necesitas dinero y puedes pagarlo en un par de días.

Para el bebé tienes por lo menos nueve meses. Para la fiesta de 15 años tienes 15 años.

No planear lleva al endeudamiento. Si bien el crédito ayuda a mantener la economía trabajando y no todos los financiamientos son malos, es mejor usarlos para algo que crea patrimonio y que podamos pagar sin sufrir.

¿Sigue sonando aburrida la planeación?

Twitter: @vivircomoreina