Articulista invitada

Buscando una relación entre drogas y desórdenes mentales

Hay informes de que la automedicación con estas sustancias reporta pocos efectos negativos, lo que deduce que el mayor riesgo es la falta de información en jóvenes sobre trastornos.

El año pasado se publicó el número 19 de la revista Insights, del Centro Europeo de Monitoreo para las Drogas y la Drogadicción, organismo de la Unión Europea. El número se titula “Comorbilidad del uso de sustancias y desórdenes mentales en Europa”, y compila brevemente las conclusiones de los estudios realizados sobre el tema en algunos países de esta región.

Aunque no hay conclusiones definitivas, el análisis acepta que el factor de mayor riesgo en la relación padecimiento mental-consumo de drogas proviene del desarrollo psíquico que tienen las personas previo al consumo de cualquier tipo de sustancias.

En general, las personas que sin saberlo tienen algún síntoma de psicosis —esquizofrenia o trastorno bipolar—, al consumir alguna droga pueden desarrollar el padecimiento incluso separadamente de la persistencia en el uso de drogas.

El panorama es tan complejo que también aceptan la hipótesis en la cual las personas con señales de esquizofrenia llegan a explorar sustancias en un esfuerzo por tratar sus síntomas.

Lo relevante es que se tienen informes de que esta automedicación reporta pocos efectos negativos, de lo que se deduce que el mayor riesgo es la falta de información en jóvenes sobre las características de los padecimientos mentales.

Aunque para este momento seguramente ya se entiende qué es comorbilidad, enunciemos su definición médica; la comorbilidad es “alguna entidad clínica adicional a una existente, que existe durante o previamente del caso clínico bajo estudio”.

Atención: en una comorbilidad, la relación entre dos factores puede no tener una relación causal, sino simplemente presentarse como un momento simultáneo de factores.

Hay tres categorías de diagnóstico de la comorbilidad uso de drogas-padecimiento mental que es útil conocer:

1) Desorden primario, que son síntomas que no se deben directamente al efecto fisiológico de una sustancia, o bien los síntomas exceden lo esperado dada la cantidad de la dosis utilizada, o bien los síntomas persisten por un periodo luego de que cesó la intoxicación.

2) Desorden por inducción de sustancias, donde el episodio ocurre por completo durante el periodo de uso elevado de sustancias.

3) Los efectos esperados, que son los esperados del abuso de sustancias y dependencia.

Lo deseable es que cada diagnóstico sea tratado específicamente, pero se opina que la principal barrera para ello es que los centros de atención médica están divididos entre salud mental y adicciones, de manera que los tratamientos no son integrales.

Sobre la cannabis, el reporte de la Unión Europea acepta que la ansiedad es común en las personas que la fuman, especialmente en aquellas que empiezan su uso a una edad temprana.

Se acepta también que en consumidores neófitos la cannabis puede inducir ataques de pánico, aunque en fumadores crónicos la cannabis tiende a tener el efecto opuesto actuando más como ansiolítico.

Un paréntesis.

Al hablar de la relación ansiedad y uso de psicoactivos una se pregunta si habrá mucha diferencia, por ejemplo, en las motivaciones para consumir sustancias psicoactivas entre los jóvenes europeos y mexicanos. Qué tan claras tienen sus motivaciones.

México tiene un lado místico asociado al uso de psicoactivos bastante desarrollado, aunque tal vez ese misticismo no esté muy alejado de una humana ansiedad.

Una larga cultura de ritos de iniciación con plantas psicoactivas se fundió perfectamente con el hippismo urbano de los setenta y ochenta. Paz espiritual y psicoactivos parecían sinónimos y esa búsqueda de introspección era un reto intelectual o de altruismo que tal vez tenía —o tiene— su dosis de ansiedad.

La literatura viene al rescate: en Las enseñanzas de don Juan, de Carlos Castaneda, el primer ejercicio que se asigna al aprendiz, sin sustancias y sin rituales, es buscar un “sitio en el suelo donde pudiera sentarse sin fatiga”.

Castaneda pensó que don Juan se refería a un “sitio” dentro del cuarto y se acercó a él. Don Juan protestó por su movimiento y recalcó claramente que un sitio “significaba un lugar donde uno podía sentirse feliz y fuerte de manera natural”.

El aprendiz Castaneda pasó toda la noche buscando desesperadamente ese “sitio” hasta que decidió parar y se quedó dormido. Despertó cuando don Juan le habló riendo por la mañana: “Hallaste el sitio.”

Simplemente Castaneda buscaba con ansiedad la tarea de “sentirse feliz y fuerte de manera natural”.

Fin del paréntesis.

En resumen, el estudio de la Unión Europea advierte que hay un riesgo mayor de comorbilidad padecimiento mental-uso de drogas en jóvenes que tienen previamente algún síntoma de esquizofrenia o trastorno bipolar. Y este dato puede ser una información importante para los jóvenes de cualquier parte del mundo.

Para conocer más: Insights 19. “Comorbidity of substance use and mental disorders in Europe”. European Monitoring Centre for Drugs and Drug Addiction. [Torrens, Mestre-Pintó y Domingo-Salvany] Luxembourg, Publications of the European Union, 2015.