Re-incidente

El primer empleo

(Primera parte)

Hace algunas décadas, la obtención de un empleo no era una lucha contra la corriente. Actualmente, México como otros países “en vías de desarrollo” ofrece cada vez menos oportunidades laborales a sus ciudadanos. Pareciera que en lo único en que tuvo razón uno de los secretarios del actual gabinete fue cuando habló del objetivo de hacer desaparecer la clase media mexicana “para que solo hubiese pobres que aplaudan en los eventos oficiales”.

El acceso al primer empleo es no solo el paso obligado para dejar de ser “un chavo” o hijo de familia, en muchos casos es determinante de la futura trayectoria de vida. Ante el fenómeno reciente del mundo cada vez con menos empleos y más demandantes, existen ahora fenómenos psicológicos debidos a la poca resistencia a la frustración -que es para lo que menos están preparadas las sobreprotegidas generaciones actuales-, como son los prolongados periodos de búsqueda de trabajo y la falta de una cultura laboral en generaciones de profesionistas sin redes sociales desarrolladas desde la Universidad misma.

En otras palabras, por no contar con vínculos familiares previos sino solamente con “amigos” o “seguidores” en Facebook poco vinculados al sector especializado que han elegido como carrera.

Igualmente, hay que estar conscientes de la cultura laboral “a la mexicana” donde “como te ven te tratan”, discriminadora bajo eufemismos como: “se solicita empleada de buena presentación”. De ahí que algunos de los aspectos que es necesario cuidar desde que se está en una carrera específica podrían listarse así.

Comenzar y pensar en el primer empleo demasiado tarde. Sin duda es deseable que los estudiantes universitarios empiecen a buscar un puesto en empresas en las que les gustaría trabajar después de sus primeros años escolares.

Los estudiantes destacados pueden conseguir empleo a partir de las recomendaciones de sus profesores en aquellos lugares con los que están vinculados. Pero aún ellos tendrán que desplegar esfuerzos para su primera colocación. Uno de los principales errores es el de esperar demasiado tiempo para comenzar el proceso, ya no digamos el mostrar un pobre desempeño en el ámbito escolar, sino esperar hasta tener el nivel licenciatura para comenzar. Una fórmula deseable, en nuestros tiempos actuales de la sociedad digital, sería: “Menos FB y más Linkedin”.

Mariano Torres Bautista