Re-incidente

El futuro de las universidades

El futuro de la enseñanza superior estará en línea. ¿Esto significa que los Campus universitarios serán innecesarios? ¿Acaso habrá que reciclar completamente los edificios y con ellos las estructuras académico-administrativas universitarias?

 Los establecimientos universitarios de ninguna manera pasarán a convertirse en estructuras fantasmales. Sin embargo, además del futuro previsto de esas formidables instalaciones como centros de sociabilidad y su previsible desempeño como centros operativos de la informática para cursos on line, hay algunos aspectos que no fueron o suficientemente tratados o vistos bajo otra perspectiva evidente.

Si recordamos el total del ensayo, veremos que se pone énfasis en el estudiante, el “cliente” de las universidades agobiado hoy en día por deudas de por vida, según el esquema de las “colegiaturas” vigente en el mundo anglosajón. No obstante, cuando se trata la cuestión del profesorado, de la autoría de los courseware, se habla igualmente de posibles trayectorias profesionales; de exitosas y hasta jugosas trayectorias para profesores brillantes, autores de esos productos académicos, pero no se habla de procesos de formación y profesionalización.

Si los hoy codiciados MBA podrán realizarse a partir de un smartphone, vienen a la cabeza cuestiones  tales como: ¿dónde y cuándo se formarán los autores de los respectivos courseware?; ¿dónde y cuándo se formarán los autores de las aplicaciones?; ¿dónde y cuándo se formarán los autores de los recursos didácticos, los especialistas en diseño de discursos visuales que harán comprensibles, digeribles y menos aburridos los consabidos cursos en línea?

Evidentemente, se necesitará más que un simple podcast, el filmar al mismo viejo gruñón despotricando contra sus colegas. Será necesaria toda una estrategia que vaya más allá del  mero despliegue de sus doctas lecciones.

¡Claro! La respuesta es… ¡en las universidades! Esto quiere decir que en el futuro a mediano y largo plazos, las Universidades que sigan jugando en las grandes ligas de los rankings serán no aquellas que tengan el césped más verde  y mullido, ni los auditorios y bibliotecas mejor ambientados; ¡serán aquellas que logren formar a los mejores especialistas y docentes!

Esa es otra de las apuestas del futuro de las universidades: estructurar los mecanismos de formación docente, científica y de investigación.

Mariano E. Torres Bautista