Re-incidente

Del espacio social al espacio físico

En los últimos años la administración del gobierno estatal ha puesto su atención en el espacio público existente en Puebla Capital. Sosteniendo el argumento de degrado, por tanto, impulsa una estrategia de acciones de mantenimiento y mejoramiento del espacio público de la ciudad, cuyo resultado fueron intervenciones profundas de renovación urbana que re-significan el valor arquitectónico y urbano de cada lugar intervenido, al cambiar la imagen de tiempos pretéritos para imponer la marca actual que representa y significa al llamado morenovallismo.

Pero no solo eso, también se ha modificado la categoría de los usuarios habituales, porque siendo sitios eminentemente populares se han trabajado para recibir usuarios con capital económico orientado hacia el segmento de mayor capital global (clase media, clase media alta e incluso de clase alta).

La ciudad tenía, hasta antes de la intervención, los espacios públicos siguientes: las plazas-jardín  el centro histórico; los parques con infraestructura deportiva: “Jardín del Arte” y el “Parque  cológico”; espacios más recreativos con cualidad de paseo: Los cerros de Loreto y Guadalupe (Zona de Los Fuertes), las lagunas de San Baltazar y la de Chapulco. Los usuarios de todos ellos son de bajo capital económico, comúnmente llamados sectores sociales populares (inmensa mayoría de este país). La práctica deportiva de los actores de capital económico (los sectores sociales de clase media alta y alta), se realiza en los llamados clubes (Alpha, Albatros, Britania, Parque España), cuya apropiación requiere la distinción de miembro validada con un costo económico.

Efectivamente, por el degrado de los lugares referidos, ni usuarios había. Los discursos para su renovación subrayan la necesidad de repararlos, lo cual era entendible y plausible. Esto se suma a los hábitos y costumbres de los sectores con capital económico que están cambiando; es “Cool” y “Fashion”, Think Blue o Think Green, es decir, son personas comprometidas con el cuidado del medio ambiente y la invención de tecnología eco-amigable, promueven el consumo de comida orgánica, practican algún deporte o realizan algún ejercicio físico.

Estas nuevas formas de pensar se han materializado en la creación de ciclovías, sendas, parques como espacios abiertos, así como la multiplicación de espacios cerrados bajo la figura dominante del “Gym”.

Y esta tendencia la capitaliza el gobierno del Estado desde donde impulsa la estrategia, respaldada en los planes correspondientes. Las estrategias son pues acciones que, gracias al principio de un lugar de poder (la propiedad de un lugar propio), elaboran lugares teóricos (sistemas y discursos totalizadores) capaces de articular un conjunto de lugares físicos donde se reparten las fuerzas. Las estrategias combinan estos tres tipos de lugares, y tienden a dominar a unos con otros. Privilegian pues las relaciones de lugares (Certeau, 2010: 45) En efecto, la estrategia para apropiarse de manera tangible del territorio físico de la ciudad, colocando en el espacio público, la arquitectura, su marca y elementos simbólicos crea las condiciones para sumar a todos los capitales, fortaleciendo el capital global y el poder.

Este capital, cuya distribución desigual origina diferencias constatadas, particularmente en los consumos y en los estilos de vida. Estoy pensando de hecho en lo que cabe llamar capital político y  que proporciona a sus poseedores una forma de apropiación privada de bienes y servicios públicos (residencias, automóviles, hospitales, escuelas, etc.)” (Bourdieu, 1997: 30). Por tanto, la estrategia  el gobierno del estado de Puebla, reproduce fielmente el “Espacio de las posiciones sociales y espacios de los estilos de vida”, de la Distinción de Bourdieu (1997: 16).

El espacio social se manifiesta en un tejido físico que conecta los lugares de las intervenciones,  formando también un sistema físico de relaciones que asegura que los actores con capital  económico salgan de sus espacios y se extiendan sobre la ciudad. El diseño arquitectónico, los nuevos componentes y el diseño urbano delimitan y encierran a los componentes re-significando el espacio público. El resultado es un lugar privado, encerrado, con puntos de control, caracterizados con las puertas de entrada-salida. ¿Se cobrará el ingreso en el futuro? Por lo pronto, las bardas y las puertas, con el sello del morenovallismo han modificado completamente el carácter abierto que tenían.

Carlos Montero