Re-incidente

Como agua para chocolate

Las diferencias sociales y económicas que aquejaban al México de principios del siglo XX a pesar del crecimiento económico y cultural habido durante el Gobierno de Porfirio Díaz, se vieron reflejadas en la tierra y la forma de organización de las ciudades y poblados. Los abusos por parte de los terratenientes y la necesidad de un cambio social en beneficio de los campesinos dieron origen a la Revolución Mexicana.

En este contexto de desestabilidad y caos se desarrolla la novela Como Agua para Chocolate (1989) de la mexicana Laura Esquivel. La trama gira en torno a la vida de una familia asentada en el norte del país: la familia De La Garza, cuyos integrantes son 4 mujeres y enmarca la historia de Tita, condenada a la soledad por la tradición familiar y el qué dirán. Cada una de esas mujeres representa el ideal femenino de la época, la mujer que solo existe por y para el ámbito doméstico.

Empero, conforme la historia avanza los personajes se tornarán complejos, y se hacen personalidades totalmente distintas. Así, en este breve texto, se analizará la identidad de Gertudris, imagen de la mujer guerrera dentro de las filas revolucionarias, rompiendo con los esquemas no sólo de la época, sino de la idea que se ha formado sobre el papel de las mujeres en la lucha social.

Gertrudis, quien personifica a la hermana intermedia, parece ser la que difiere más en actitud; es vivaracha, animada y hasta atrevida: “Gertrudis, como todo aquello donde interviniera el ritmo, el movimiento o la música, se vio fuertemente atraída…”. De las tres hermanas, es la que, por azares del destino y el amor, abandona la casa materna, el universo De La Garza, para experimentar, primero con su sexualidad y, posteriormente, con su vida, pues llegará a ser Generala.

Gertrudis, en este momento de la historia, parece ser la mujer más transgresora, ya que actúa y toma decisiones; sigue los dictados de su cuerpo y sus deseos, no los deseos de la sociedad. Es hetaira, para primero gozar y saciar su cuerpo; después, será revolucionara, para ser alguien; pero, al final, vuelve a ser una mujer cuyo lugar está junto a su marido, tal vez en una relación igualitaria, no de sometimiento. Es decir, este personaje femenino libera primero su cuerpo al disfrute, como un paso para conocerse y aceptarse como mujer; para después, buscar una identidad propia, más allá de la genérica que la llevará a ascender en el ejército revolucionario y convertirse en Generala. Por ello, lo más interesante en ella es su inquietud por buscar quién es, saber lo que quiere y encontrar un destino. Ella busca un espacio propio.

El topos literario define al personaje también, ya que en él somos libres u oprimidos; nos asigna un lugar al cual estar confinados. Como ella, quien debía permanecer en el Rancho De La Garza bajo el domino de su madre, pero huye del hogar, es decir, de la opresión, para buscar un lugar dónde pueda ser y hacer lo que realmente quiere; buscará ese espacio y peleará por él, uniéndose a las filas de los villistas. Tal espacio es el símbolo de la utopía feminista de nuestro personaje pues Gertrudis lucha para poder actuar en una zona reservada para el hombre y lo gana por méritos propios.

Gertrudis sintetiza la utopía de la mujer por la igualdad; es decir, la equidad en una sociedad que ha estado inmersa en las divisiones o dicotomías sexuales de pasivo/activo. La Generala lucha por conseguir un espacio en la vida pública, en este caso, en la vida militar de la Revolución Mexicana; el personaje no se conforma con sólo ser la mujer detrás del hombre, pues busca ser la mujer junto a él.

Mitos y realidades

Si leemos atentamente, notaremos que las imágenes que nos dan del ejército villista son un tanto románticas, pues es bien sabido que en las filas villistas las mujeres eran despreciadas y desvalorizadas, considerando más valioso a un caballo que a una mujer, como lo declara Elena Poniatowska en Las Soldaderas (2000): “Los caballos recibieron mejor trato que las mujeres” .

Como Agua Para Chocolate es una novela que al desarrollarse durante el período revolucionario y en un contexto de sublevación villista, muestra a una mujer poderosa y decidida que, no satisfecha con los designios sociales hacia la mujer va en busca de una identidad y de un lugar que verdaderamente le pertenezca; sin embargo, esta representación de la mujer dentro del mundo revolucionario (es decir, las mujeres-personaje) es idílica y alejada de la realidad que vivieron realmente las féminas, como vejaciones, abandonos, humillaciones, condiciones similares a la esclavitud; no como Gertrudis, que aparece siendo Generala y hasta da órdenes en lugar de recibirlas y es admirada sin tener que sentirse hombre.

IRAÍS RIVERA GEORGE