Re-incidente

La UAP ¿verdaderamente se internacionaliza?

En otra nota que lleva por título: “UAP en el rumbo correcto hacia su internacionalización” se da a conocer la opinión del rector con estas palabras: “En la Universidad Autónoma de Puebla se seguirán impulsando programas de internacionalización, ya que este tema es uno de los ejes principales del Plan de Desarrollo Institucional 2013-2017, señaló el rector Alfonso Esparza Ortiz”.

Esparza Ortiz recordó que recientemente realizó una gira de trabajo a Rusia, donde firmó un “Memorándum de Entendimiento” con la Universidad Estatal de San Petersburgo (USSP), un Convenio General de Cooperación Académica y Científica con la Universidad Estatal de Moscú “M.V. Lomonosov” (UEM) y que se establecieron acuerdos con directivos de la Higher School of Economics de la National Research University de Moscú (HSE), con el objetivo de incrementar el número de opciones para intercambios de profesores y alumnos. Después de las presentaciones pertinentes, se discutieron las oportunidades e impacto de la movilidad estudiantil y académica, estancias de investigación, la existencia de una doble titulación, visita de académicos pares para impartir clases y los alcances de este convenio…

Canadá, Estados Unidos, El Salvador, Panamá, Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú, Bolivia, Chile, Brasil, Argentina, Reino Unido, Alemania, Países Bajos, Francia, España, Italia, Rusia, Ucrania, China, Japón, Corea del sur y Sudáfrica, son los países con los que la UAP tiene firmados convenios para llevar a cabo intercambio de profesores, de estudiantes, desarrollo de proyectos de investigación conjuntos, etc. Y aunque todo eso no suena mal, sin embargo; ¿qué es lo que sucede al interior de la propia universidad? ¿Existe el mismo espíritu de apertura? Baste recordar que en el reciente proceso de re-categorización de profesores, quienes presentaron documentación de estudios de posgrado realizados en el extranjero, se encontraron con la miope interpretación de una normatividad a todas luces “tibetana”.

¿A que nos referimos? Simplemente que aquellos colegas, de todas las unidades académicas e institutos que cuentan con un diploma de posgrado de una universidad extranjera fueron descalificados del proceso, a pesar de cumplir con el trámite del apostillado (Término jurídico internacional que significa legalización hacia el exterior de documentación oficial producida dentro de un país)

¿Qué pasa con los deseos de internacionalizar a la UAP, si a quienes han realizado el esfuerzo de aprender otra lengua, seguir cursos y seminarios en otro país para obtener posgrados se les desalienta con argumentos burocráticos?

Entonces, las preguntas obligadas son: ¿Qué se entiende por internacionalización? ¿Se permitirá a profesores provenientes de las universidades con las que se han firmado sendos convenios de intercambio impartir cursos, formar recursos humanos de calidad, participar en proyectos de investigación, etc.? ¿Acaso en los convenios firmados con sus universidades de origen se estipula que deben de traducir sus respectivos diplomas, so pena de no verse admitidos? ¿Acaso sólo el castellano es una lengua legible? Vivimos en un país donde existen oficialmente 68 lenguas indígenas reconocidas constitucionalmente. ¿Qué pasará entonces si alguien llega con un diploma de licenciatura en Otomí, Tzetzal-tzolzil, Mixteco o Náhuatl? ¿También se le va a desconocer?

La internacionalización implica no solo el acto protocolar de firmar convenios con los representantes de distintas instituciones; implica una dinámica de trabajo, moverse en un concierto internacional de instituciones. Si en la UAP existe una escuela de enseñanza de lenguas extranjeras; ¿por qué no hay peritos o traductores acreditados ante la Suprema Corte de Justicia para validar la documentación proveniente muchas veces de universidades con las que se tienen firmados convenios? ¿Por qué enfrenta a sus cuadros con el desgastante y desalentador mundo de la multiplicación de trámites? Sabemos que esa manera de hacer las cosas, esa que busca la complicación en vez de la simplificación o facilitación en la realización de trámites no es privativa de la UAP; es uno de los signos inequívocos del atraso de un país, de su subdesarrollo.

MARIANO TORRES BAUTISTA