Re-incidente

Ébola, las epidemias más allá del telón

Primera parte

¿Y si le dijeran que algunas epidemias han sido estratégicamente desarrolladas por expertos en farmacoquímica y biomedicina en sus laboratorios, para posteriormente ser esparcidas sobre un sector poblacional “vulnerable”? No se trata de una teoría de conspiración, sino parte del juego de grandes intereses para perpetuarse en el poder y mantener el sistema que los enmarca. Y es que, históricamente, han sido varios los fines y consecuencias de las epidemias.

Corría la década de los ochentas cuando investigadores del sistema público de salud de Francia y Estados Unidos, paralelamente, descubrieron el Virus de Inmunodeficiencia Humana como agente etiológico del SIDA. Rastrearon el brote hasta África negra como una infección propia de los primates y, desde ese punto, llegó a California. Entonces, ¿quiénes desataron la epidemia en América? Se dijo que los homosexuales, esos jóvenes rebeldes y perturbados entregados a su “liberación política”, a las drogas y al sexo desenfrenado. La repulsión generalizada en la puritana y conservadora sociedad protestante norteamericana hacia las prácticas de los homosexuales se tornó en odio cuando el gobierno los apuntó como culpables de esa peste. La epidemia permitió estigmatizar a un grupo social por décadas.

En un segundo caso, en el período 2009-2010, el gobierno mexicano y la Organización Mundial de la Salud (OMS) declararon alerta sanitaria por la pandemia de la influenza virus A subtipo H1N1 que se llevó la vida de 18,337 personas en el mundo. Lo que inició como un aumento insustancial de casos de gripe de temporada tardía –en palabras del secretario de Salud José Ángel Córdoba Villalobos-, terminó en el cierre indiscriminado de fronteras a mexicanos en países como China, Francia, Canadá y Estados Unidos. ¿Qué ocurrió después de la conmoción? Bajo la mesa, Felipe Calderón pactó para importar carne porcina y dar un duro golpe neoliberal al campo mexicano.

El 2012 los gobiernos de Alemania, EU, España, Turquía y China declararon nuevas alertas por brotes de influenza virus A subtipo H5N1 –la llamada gripe aviar- que en México estalló en granjas aviares de Guadalajara y Tlaxcala. La ecuación se repitió, tras matar sistemáticamente a gallinas y pollos para evitar una morbilidad mayor, el gobierno federal pactó para abrir el mercado mexicano a productos aviares costarricenses, y continuar desmantelando el sector primario.

Otro ejemplo puede ser el de cómo los brotes de viruela, gripe, sarampión y tifo resultaron aliados efectivos para los conquistadores ibéricos (Sánchez, 2007) en el despoblamiento genocida –término aún rechazado por varios académicos– que se presentó durante las primeras décadas del siglo XVI en el nuevo continente.

En pleno 2014, la OMS activa las sirenas: van más de 800 muertos y 1,600 infectados. La causa, el virus del ébola –conocida como la enfermedad de la pobreza, al ser detonada en condiciones insalubres. El espacio de contagio: las zonas de la selva tropical del África Occidental (Sierra Leona, Guinea, Liberia, Nigeria, Ghana). El virus identificado en 1976 durante la epidemia en la República Democrática del Congo y Sudán, típico de primates, cobró ya la vida, el 29 de julio, de Umar Jan, quien fuera el mayor experto en esta infección.

Ante la expansión incontrolable del ébola, la OMS ha puesto manos a la obra actualizando el Interim infection control recommendation for care of patients with suspected or confirmed Filovirus haemorhagic fever publicado en marzo de 2008. Las naciones se suman a los esfuerzos regionales como es el caso del Dr. Tom Frieden, director de Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC por su nombre en inglés), que ya anunció el envío de 50 expertos a la zona afectada.

En África, los gobiernos involucrados han decidido desplegar sus tropas bajo el Plan Octopus para evitar la propagación, mientras el presidente del Banco Africano de Desarrollo, Donald Kaberuka, hizo público el desembolso de 50 millones de dólares para la causa.

Octavio Spíndola Zago