OPINIÓN

El sistema universitario y la facultad de Derecho

La suspensión del proceso de nombramiento de director de la facultad de Derecho de la BUAP, no ha provocado el linchamiento mediático y político que los abogados amparistas y anhelantes a ser considerados para el puesto de director, seguramente en su intimidad consideraron. La causa de la tranquilidad y continuidad de la vida académica de la facultad sin ningún sobresalto, lo da el modelo sistémico de la universidad del futuro construido con la ley de 1991 y su estatuto y reglamentos posteriores que perfeccionaron el sistema después de la reforma Bartlettista de 1998.

Esto es, los amparistas pueden seguir en su periplo legalista, dentro del propio sistema que entorna el juicio de amparo, esperando resultados algún día, mientras en la Facultad de derecho mirada como un sistema de sistema BUAP, reducida a sistema FDCS, ha empezado a caminar hacia el proceso de cambio de director para el próximo 15 de noviembre, según nombramiento del dcotor Nares, aprobado por el Consejo de Unidad (CUA) allá al calificarla auscultación sectorial del año 2009, cuando fue nombrado Director por segunda ocasión.

En este sentido la maestra en Derecho y Doctorante en Derecho Silvia Vázquez Calderón, presentó renuncia al cargo de la Secretaría Académica, y el (CUA) previa aceptación de la misma el pasado cinco de noviembre, nombró al maestro en Derecho Roberto Santacruz Fernández, quien por cierto ya fue director en el periodo 1993–1997, fue director de Recursos humanos y se ha mantenido e puestos de administración universitaria a la fecha. Conoce el proceso de transformación y complejidad que se ha generado por el crecimiento natural de la facultad de Derecho y sin lugar a dudas, puede resultar un puente sólido entre la administración que concluye y la que se iniciará el 15 de noviembre entrante.

¿Pero el director? El sistema universitario es muy claro, y el CUA de la facultad de Derecho tiene la obligación institucional para hacer el nombramiento de un director interino. Seguramente algunos podrían pensar en la figura de suplencia del director por ausencia, y considerar que Santacruz Fernández se haga cargo hasta por un periodo determinado y breve en ausencia de director; pero, da la casualidad que esa hipótesis no se actualizará en esta coyuntura, porque el periodo de mandato de director termina, fenece, y se da inicio a un nuevo periodo por cuatro años 2013-2017. Entonces el sistema universitario abre la posibilidad de que Santacruz Fernández, siga, continúe como secretario académico, pero no como director interino; salvo que así fuera nombrado y entonces se debería nombrar a otro secretario, junto con el nombramiento o ratificación de los demás secretarios –de investigación y administrativo- y demás personal de confianza.

Por lo cual la estabilidad del sistema radica en la posibilidad altamente posible de que el CUA de la facultad de Derecho y Ciencias Sociales, nombre como director interino al único aspirante a director dentro del proceso suspendido, que cuenta con el más alto grado académico coherente al más alto grado que se otorga en la multicitada facultad, Carlos Moreno, es doctor en Derecho, con la autoridad académica para tratar con sus iguales que le dan prestigio a la unidad académica y que forman los núcleos académicos que mantienen a los posgrados dentro del Programa Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC). Ojalá y así suceda, manteniéndose la vida institucional sin ningún sobresalto tal y como fue pensada y construida la vida universitaria a partir de 1991.