La tímida propuesta presidencial

La propuesta del presidente Enrique Peña Nieto para aumentar de 5 a 28 gramos la cantidad de mariguana que es legal portar para consumo personal y permitir su uso con fines terapéuticos y para la investigación científica se ha quedado corta. Ha omitido especificar las formas en las que ésta será producida y comercializada y con dicha omisión en muy poco o en nada cambia la situación actual respecto de la política prohibicionista que ha mostrado su inefectividad para resolver el problema que representa el tráfico ilegal de drogas.

Si bien es cierto que la medida permitirá despresurizar las cárceles y liberar a quienes purgan condenas desproporcionadas por posesión de cantidades menores de marihuana, y eventualmente permitirá conseguir cannabis para fines médicos, también es cierto que no modifica la posición ilegal en la que se encuentran los productores y quienes la comercializan, arrojándolos irremediablemente a las manos de las organizaciones criminales.

Mientras la prohibición continué sobre la producción y la comercialización, quienes deseen consumirla para un fin u otro no tendrán más alternativa que acudir al mercado ilegal.

Como contraejemplo se tiene el caso de Uruguay, cuya ley aprobada en 2013 para la legalización del consumo, producción y comercialización de la marihuana con fines recreativos, terapéuticos y científicos, dejó en manos del Estado la tarea de controlar todos los eslabones de la cadena productiva, desde la importación de las semillas hasta la venta de la sustancia en farmacias.

La ley obliga a los consumidores a inscribirse en un registro de usuarios y optar por una de las tres formas establecidas para acceder a la marihuana: el autocultivo, que permite un total de seis plantas por hogar y una recolección anual de 480 gramos; pertenecer a un club cannábico, de máximo 45 miembros, con un máximo de 99 plantas y de 10 gramos a la semana por persona; o comprarla en farmacias, proveniente de empresas autorizadas para producirla.

Otro contraejemplo lo constituye Colorado en los EEUU. Quienes visitan Denver (capital de Colorado) pueden corroborar que sus calles son tranquilas y que están controladas, y que aunque la venta de marihuana es legal en lugares públicos, los establecimientos cuentan con seguridad para que los menores de edad no puedan comprarla y el consumo debe realizarse en privado.

Luego de la legalización, el turismo aumentó. Los consumidores pagan un 25%de impuestos incluidos en la cuenta final y el dinero recaudado se destina a la educación. En el último año el gobierno estatal recaudó 40 millones de dólares por gravamen al consumo y la economía estatal obtuvo ingresos por más de 184 millones de dólares procedentes de la venta de cannabis medicinal.

El gobernador John Hickenlooper (quien en un principio tenía dudas sobre la legalización),ha afirmado que la gente que fumaba antes marihuana es la misma que fuma ahora; lo que desmiente el temor de que el número de consumidores locales se dispararían de forma descontrolada y alarmante.

Medios estatales que en su momento afirmaron que los accidentes automovilísticos habían aumentado desde la legalización, fueron refutados por un estudio de American Journal of Epidemiology. Y su otra parte, el FBI corroboró, con datos duros, que la tasa de criminalidad fue 10% menor en los primeros cinco meses de 2014 (primer año a partir de la entrada el vigor de la legalización de la marihuana)que en el mismo periodo de 2013.

Pareciera entonces que las omisiones en la propuesta presidencial mexicana son intencionales y que tienen como propósito desgastar y trivializar la propuesta de la legalización del uso, producción y comercialización de la marihuana con fines científicos y recreativos para decir a posteriori que se intentó pero que las condiciones no fueron favorables y que nuestra sociedad no estaba lista para ello. Al tiempo.

Presidente del PRD Jalisco
@VargasLopezRaul

La propuesta del presidente Enrique Peña Nieto paraaumentar de 5 a 28 gramos la cantidad de mariguana que es legal portar paraconsumo personal y permitir su uso con fines terapéuticos y para lainvestigación científica se ha quedado corta. Ha omitido especificar las formasen las que ésta será producida y comercializada y con dicha omisión en muy pocoo en nada cambia la situación actual respecto de la política prohibicionistaque ha mostrado su inefectividad para resolver el problema que representa eltráfico ilegal de drogas.

Si bien es cierto que la medidapermitirá despresurizar las cárceles y liberar a quienes purgan condenasdesproporcionadas por posesión de cantidades menores de marihuana, yeventualmente permitirá conseguir cannabis para fines médicos, también escierto que no modifica la posición ilegal en la que se encuentran losproductores y quienes la comercializan, arrojándolos irremediablemente a lasmanos de las organizaciones criminales.

Mientras la prohibición continuésobre la producción y la comercialización, quienes deseen consumirla para unfin u otro no tendrán más alternativa que acudir al mercado ilegal.

Como contraejemplo se tiene el casode Uruguay, cuya ley aprobada en 2013 para la legalización del consumo,producción y comercialización de la marihuana con fines recreativos,terapéuticos y científicos, dejó en manos del Estado la tarea de controlartodos los eslabones de la cadena productiva, desde la importación de lassemillas hasta la venta de la sustancia en farmacias.

La ley obliga a los consumidores ainscribirse en un registro de usuarios y optar por una de las tres formasestablecidas para acceder a la marihuana: el autocultivo, que permite un totalde seis plantas por hogar y una recolección anual de 480 gramos; pertenecer aun club cannábico, de máximo 45 miembros, con un máximo de 99 plantas y de 10gramos a la semana por persona; o comprarla en farmacias, proveniente deempresas autorizadas para producirla.

Otro contraejemplo lo constituyeColorado en los EEUU. Quienes visitan Denver (capital de Colorado) puedencorroborar que sus calles son tranquilas y que están controladas, y que aunquela venta de marihuana es legal en lugares públicos, los establecimientoscuentan con seguridad para que los menores de edad no puedan comprarla y elconsumo debe realizarse en privado.

Luego de la legalización, elturismo aumentó. Los consumidores pagan un 25%de impuestos incluidos en lacuenta final y el dinero recaudado se destina a la educación. En el último añoel gobierno estatal recaudó 40 millones de dólares por gravamen al consumo y laeconomía estatal obtuvo ingresos por más de 184 millones de dólares procedentesde la venta de cannabis medicinal.

El gobernador John Hickenlooper(quien en un principio tenía dudas sobre la legalización),ha afirmado que lagente que fumaba antes marihuana es la misma que fuma ahora; lo que desmienteel temor de que el número de consumidores locales se dispararían de formadescontrolada y alarmante.

Medios estatales que en su momentoafirmaron que los accidentes automovilísticos habían aumentado desde lalegalización, fueron refutados por un estudio de American Journal ofEpidemiology. Y su otra parte, el FBI corroboró, con datos duros, que la tasade criminalidad fue 10% menor en los primeros cinco meses de 2014 (primer año apartir de la entrada el vigor de la legalización de la marihuana)que en elmismo periodo de 2013.

Pareciera entonces que lasomisiones en la propuesta presidencial mexicana son intencionales y que tienencomo propósito desgastar y trivializar la propuesta de la legalización del uso,producción y comercialización de la marihuana con fines científicos yrecreativos para decir a posteriori que se intentó pero que las condiciones nofueron favorables y que nuestra sociedad no estaba lista para ello. Al tiempo.