La incompetencia conduce tarde o temprano a la mentira

Puedes engañar a todo el mundo algún tiempo.

Puedes engañar a algunos todo el tiempo.

Pero no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo.

Abraham Lincoln


La semana pasada el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) presentó los resultados de la más reciente Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2016, en ella afirma que el ingreso promedio trimestral de los hogares mexicanos subió 2.1% entre 2014 y 2016 y que los hogares más pobres tuvieron una mejora en sus ingresos trimestrales de 532 pesos durante los últimos dos años al pasar de 6 mil 288 en 2014 a 6 mil 820 pesos (alrededor de 2 mil 273 pesos mensuales) el año pasado.

Todo esto sería una noticia halagüeña si el contexto general no fuera que hace poco más de un año, INEGI realizó una modificación al Módulo de Condiciones Socioeconómicas sin contar con la opinión favorable del Consejo para la Evaluación de la Política Social (CONEVAL) que por ley es el organismo encargado de medir los niveles de pobreza y su evolución a partir de la incidencia que las políticas públicas tienen para abatirla.

Parte importante de las consecuencias esta modificación a la metodología es que el número de población considerada en estado de pobreza pasó de 53 a 48 millones entre 2012 y 2016 como por arte de magia.

La increíble incompetencia de la administración federal priista olvida que sin crecimiento económico (que significa mayor generación de riqueza), sin aumento de la inversión pública (que significa un mayor y mejor reparto de la riqueza generada), sin aumento de los niveles de inversión privada nacional e internacional y sin incremento del empleo y los salarios es imposible disminuir los niveles de pobreza en el país.

Durante los cuatro últimos años, cifras del Banco de México y de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, indican que el crecimiento económico ha sido pírrico. En 2014, la economía nacional creció apenas un 2.1%. En 2015, el crecimiento fue de apenas 2.6%. Para 2016, el crecimiento apenas alcanzó 2.3%. Y en el presente año las estimaciones rondan el 1.7%.

Por su parte, de enero a mayo de este año, el gasto en capital del sector público, que se refiere a la creación de infraestructura (muy importante para el crecimiento económico), compra de equipo nuevo y su mantenimiento, fue de 246 mil 962 millones de pesos, lo que significó una reducción de 40.1%, respecto de lo que registró en el mismo periodo del 2016. Esta reducción es la más alta que se haya registrado desde 1990. En tanto, el gasto en inversión física como proporción del gasto programable del gobierno federal continúa decreciendo y este año representó 16% del gasto programable mientras que durante 2015 y 2016 dicha proporción fue del 22 y 19%, respectivamente.

En el caso de la inversión privada, esta llegó a 19.4% del PIB y con ello fue un 0.5% inferior a la del mismo periodo del año pasado. Desde 2014, fue la primera vez que la inversión privada decrece. Y tan sólo el año pasado, la Inversión Extranjera Directa, cayó un 7.9% en nuestro país.

En cuanto al desempleo, se trata de una historia similar a lo que ocurre con la medición de la pobreza por parte de INEGI. Oficialmente el desempleo en México es de apenas 3.4% de la Población Económicamente Activa (PEA); sin embargo, diversos investigadores de la UNAM, el Colegio de México y el CIDE han cuestionado desde hace varios años la metodología usada para considerar a una persona como empleada y han publicado artículos que señalan que el nivel real de desempleo en México alcanza más del 16% de la PEA.

Por si esto fuera poco, México es el país con la peor distribución de riqueza de acuerdo con la CEPAL; el 80 por ciento de los activos financieros están concentrados en sólo el 10 por ciento de las familias, mientras que el 10 por ciento de las empresas del país concentran el 93 por ciento de los activos físicos.

Además, somos es el país con los salarios más bajos de entre todos los miembros de la OCDE (39 países). Y uno de los países con el salario mínimo más bajo en América Latina (lugar 15 de 17). Alrededor de 13% de la PEA (7 millones de personas) ganan como máximo un salario mínimo mensual. Y en general, 24 millones de trabajadores ganan menos de 5 mil pesos al mes. CONEVAL señala que una familia formada por 4 personas debe tener ingresos superiores a 11 mil 250 pesos mensuales para superar, apenas, la línea de pobreza por ingresos.

Saquemos algunas cuentas. 48 millones de mexicanos provenientes de familias de 4 integrantes con dos padres trabajadores que ganan menos de 5 mil pesos al mes se encuentran por debajo de la línea de pobreza por ingresos. Si se considera que el promedio de integrantes por familia en el país es de 4.1 personas y que sólo el 80% de los padres y el 50% de las madres son quienes tienen un empleo remunerado, no es difícil entender que la cifra de mexicanos en condición de pobreza rebase los 50 millones.

Y ni hablar de temas como el acceso a la educación, a la salud o la bomba de tiempo que representa el pago de pensiones. O la inseguridad, la corrupción y la impunidad.

La suma de todo ello apunta en una sola dirección: el fracaso del gobierno federal priísta para resolver los principales problemas del país. Ante ello y dado el escueto avance que había tenido el acceso a la información pública, el gobierno de Peña Nieto decidió alterar las metodologías de recolección y análisis de la información estadística socioeconómica a fin de modificar los resultados y hacer que las evaluaciones de su gestión resultaran favorables en el papel.

No obstante es poco probable que este tipo de medidas le alcancen al presidente para remontar la caída libre de su nivel de aprobación con apenas un 15% de opiniones favorables y un 84% de opiniones negativas. Ningún mandatario mexicano había tenido nunca números tan malos.

@VargasLopezRaul