Las broncas que mostró "El Bronco"

Hace unos días, el titular del poder ejecutivo de estado de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón, fiel a su estilo burdo (que tan buenos frutos le ha rendido, sobre todo en tiempos electorales) hizo una declaración que en sí misma es poco afortunada, pero que en honor a la verdad pone el dedo en la llaga sobre un tema que lleva largo tiempo oculto bajo la alfombra: los embarazos de adolescentes son el resultado de una deficiente educación sobre la sexualidad tanto en el ámbito familiar como en el educativo institucional.

El gobernador, dijo textualmente: “es mejor que nosotros como  padres le digamos al hijo, oye mira lo que te va a pasar, mira mijita, ven para acá: a una niña gorda, no la quiere nadie; sí es duro, es duro pero lo va a entender… imagínate el chamaco ese de quince años que embaraza a su novia de 14… ya cuando ve que le empieza a crecer el estómago… ese chamaco busca otra… ¿O no?”. Y de inmediato diversos medios de comunicación (algunos de alcance nacional) hicieron eco de sólo una parte de la afirmación (la sacaron de contexto) y las redes sociales se encargaron de magnificar el asunto hasta convertirlo en un escándalo de discriminación inadmisible y absolutamente condenable (incluso sancionable) en un servidor público.

El contexto de la declaración fue un evento para la firma de un convenio que instaló la Red de Universidades Saludables en 60 unidades educativas de nivel superior en Nuevo León. Y aunque la declaración está llena de prejuicios, mal documentada y peor planteada, lo cierto es que no se puede sólo señalar esto, y desentenderse del grave y extremadamente complejo problema de la proliferación de casos de embarazos en menores de edad en nuestro país.

El escándalo declarativo del gobernador neolonés (quien fracasó en su intento por aminorar la severa ola de críticas que le llovieron en redes sociales y no pocos medios de comunicación al señalar que no se refería a un problema de obesidad o de apariencia física sino al problema de los embarazos adolescentes) si de algo sirvió, además de poner en el centro el tema de los embarazos entre las adolescentes, fue para sacar a relucir otro aspecto igualmente preocupante en nuestro país: el poco profesionalismo y la falta de oficio periodístico, por parte de diversos medios de comunicación, para investigar y corroborar cualquier información antes de publicarla.

Lo anterior sea dicho sin ánimo de excusar al personaje o como intento por justificar como una simple cuestión de estilo, la falta de perspicacia e inteligencia para captar la atención de las personas y dirigirla hacia aquellas cuestiones realmente importantes sin necesidad de trivializar hasta el absurdo los temas y su importancia.

Doy vuelta a la página y me centro ahora en los datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012 (ENSANUT-2012), que nos muestra que del total de adolescentes sexualmente activos reportado en aquel momento, el 15% de los hombres y el 33% de las mujeres reconocen no hacer uso de método anticonceptivo alguno en su primera relación sexual; en tanto que entre 2006 y 2012, la proporción de jóvenes que inició su vida sexual entre los 12 y 19 años pasó de 17% a 23%.

Por su parte, el Consejo Nacional de Población (CONAPO) reconoce que si bien, las cifras muestran que el 96% de las mujeres de edad fértil conoce al menos un método anticonceptivo, aún existen factores morales, culturales y educativos, que han influido en que un amplio sector de la población femenina desestime los beneficios que ofrecen dichas opciones para prevenir embarazos no planeados. Sobre éste último aspecto, la mayor prevalencia de hijos nacidos que no fueron deseados ni planeados es entre adolescentes. Y otro dato que debe ponernos en alerta es que los adolescentes usan mucho menos los métodos anticonceptivos que los adultos y la principal causa reportada para este comportamiento es el miedo a que los padres se enteren.

Nuestro país tiene la tasa de natalidad más alta entre mujeres de 15 a 19 años, con 77 nacimientos por cada mil, de entre los países integrantes de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), de acuerdo con la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica 2014 (ENADID 2014). Y según datos gubernamentales oficiales, de cada diez adolescentes entre los 15 y los 19 años de edad, dos han estado embarazadas en más de una ocasión y se estima que alrededor del 17% de los nacimientos totales corresponden a mujeres menores de 20 años.

¿Y las políticas públicas? Bien gracias… de vacaciones. Menuda bronca la que nos recordó El Bronco y menuda bronca en la que se metió.

Presidente del PRD Jalisco 

@VargasLopezRaul