Uso médico de la mariguana (Primera parte)

La Cannabis sativa, mejor conocida como mariguana, es una especie herbácea de la familia Cannabaceae que tiene una larga y controvertida historia. Usada durante siglos por su alto valor nutritivo (las semillas de la mariguana contienen todos los aminoácidos y ácidos grasos esenciales necesarios para mantener una vida saludable) y sus propiedades terapéuticas (para el tratamiento de enfermedades que iban desde trastornos alimenticios hasta rabia), la planta fue prohibida en la década de 1930 en los EEUU después de las inquietudes que despertó su efecto intoxicante.

Una vez hecha la prohibición del uso de la mariguana en los EEUU mediante la llamada Marihuana TaxAct de 1937, la expansión de la restricción en el resto del mundo fue sólo cuestión de tiempo.

Al mismo tiempo se descubrieron diversos fármacos que resultaron altamente eficaces para tratar los problemas de salud que la mariguana aliviaba y ésta fue considerada una mera curiosidad científica .

Sin embargo, desde principios de la década de 1990, surgió un renovado interés en cuanto al uso medicinal de la mariguana, gracias al descubrimiento del sistema endocannabinoide. Este sistema está formado por receptores endocannabinoides, cannabinoides endógenos y enzimas presentes en el cuerpo humano (que interactúan del mismo modo como lo hacen una cerradura y su llave) y están estrechamente relacionados con otros sistemas que participan en una variedad de procesos fisiológicos, incluidos la modulación de la liberación de neurotransmisores, la regulación de la percepción del dolor y las funciones cardiovasculares, gastrointestinales y hepáticas.

La mariguana contiene fitocannabinoides (principalmente ?9-tetrahidrocannabinol o THC, cannabidiol o CBD y cannabicromeno o CBC) que una vez que están presentes en el torrente sanguíneo actúan sobre el sistema endocannabinoide como una falsa llave, capaces de encajar en la cerradura de los receptores cannabinoides para producir efectos diferentes sobre el cuerpo humano al que generarían las llaves perfectas (los endocannabinoides generados por el cuerpo).

En la actualidad, la evidencia científica de los beneficios farmacológicos de la mariguana y sus derivados sintéticos ha sido sistematizada y puesta al alcance del público no especializado. Ello ha abierto un acalorado debate sobre sus potenciales usos clínicos y sus efectos secundarios indeseables. Enfermedades tales como esclerosis múltiple, cáncer, SIDA, glaucoma, artritis reumatoide, epilepsia  y procesos crónicos neurodegenerativos  son algunas de las condiciones para las que los efectos de la mariguana han sido estudiados por grupos de investigadores en todo el mundo y en la mayoría de los casos se han encontrado resultados benéficos.

En un artículo publicado recientemente por el Dr. Murray A. Mittelman, profesor asociado del Departamento de Salud Pública de la Universidad de Harvard, en el American Journal of Medicine se presentan los resultados de un estudio conducido con 4 mil 657 personas adultas que participaron en la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de los EEUU entre 2005 y 2010 relativos a que aquellas personas que fumaban mariguana de forma regular mostraron menores niveles de insulina y muy baja resistencia a esta substancia comparadas con aquellas que nunca la consumieron o lo hacían con muy baja frecuencia .

Los fumadores regulares de mariguana presentaban circunferencias de cintura más pequeñas y niveles de colesterol bueno (HDL o Lipoproteínas de Alta Densidad) más altos que quienes nunca o muy pocas veces la consumían. El propio Dr. Mittelman ha afirmado que esta publicación constituye “el primer estudio científico que investiga la relación entre el consumo de mariguana y los niveles de insulina y glucosa así como la resistencia a la insulina” que sienta las bases para un posible tratamiento de la diabetes tipo II.

En la siguiente entrega abordaré los aspectos más importantes sobre la experiencia del uso legal de la mariguana con fines médicos en algunos países de América, Asia y Europa, así como las características de la legislación que hace esto posible.

*Médico pediatra, investigador del CUCS Consejero Nacional del PRD