Los apuntes del Cora

No se ganó nada

Descanso de la Liga por fecha FIFA, y el tema así como el centro de atención de todo el país es la Selección Mexicana de futbol.

Estos días son claves para el equipo nacional; después de la actuación muy gris del viernes ante Panamá, dejó muy claro que ante Costa Rica no será fácil sacar los tres puntos.

El viernes pasado, independientemente del resultado, el accionar del Tricolor fue muy pobre; se vieron sin ideas, sin variantes, con un Giovani perdido, el cual desde hace mucho que no es el estelar en la creación de oportunidades y ha dejado mucho qué desear.

Este jugador, a mi parecer, no está para ser seleccionado, independientemente de que en su equipo lo haga bien; y qué decir de Hernández, no está al nivel de años atrás.

Lo que sí es de destacar son las ganas, la actitud y el talento de Peralta, que ha demostrado ser el mejor delantero mexicano de los últimos años.

El funcionamiento no cambió demasiado, lo que sí se vio fue una mejora en la defensa, donde tal vez la mejor incorporación fue la de Rafa Márquez, que más que por su capacidad física, el liderazgo y ubicación, dejó evidenciada una clara mejoría; claro, una mejoría porque ante un rival que no tiene mucho talento ofensivo Ochoa no tuvo ni una sola participación importante y aun así lograron con mucho corazón hacernos un gol, que hay que reconocerle al cuadro panameño dio su lucha y casi se salió con la suya y nos metía en un aprieto peor.

Pero lo que es triste es cómo se pudo batallar tanto y cómo se puede celebrar una victoria ante Panamá de esa forma, con todo respeto a los centroamericanos; si bien lo que hizo Jiménez fue espectacular, dando vida a la esperanza mundialista y el acierto en el cambio de Vucetich.

No hay nada que festejar, apenas se está consiguiendo la oportunidad para jugar un repechaje y eso todavía no es seguro. Un equipo que sólo ganó una vez de local en las eliminatorias, para ser sinceros, no debería estar en un Mundial, donde supuestamente van los mejores equipos del mundo.

En fin, la suerte le favorecía a la Selección, pero no hay lágrimas de alegría que derramar porque no se ha ganado absolutamente nada.

Hasta la próxima.