Matriz Energética

Lo que sigue de la Ronda Uno

Tras el primer ejercicio de licitación de Pemex, quedan retos por cumplir y nuevos escenarios que se habrán de tomar en cuenta para los siguientes procesos licitatorios, si se buscan mejores resultados a los obtenidos el 15 de agosto.

Existen variables que habrá que estudiar para los siguientes procesos licitatorios; el ejercicio del 15 de julio fue el inicio de un proceso en el que se van a licitar aguas someras, aguas profundas, y exploración y explotación en tierra.

Los campos que más interés están despertando son los terrestres, y para algunas trasnacionales las aguas profundas. Para campos terrestres hay ya ocho empresas que han iniciado el proceso de licitación, entre estas destaca Carso Energy Onshore y Grupo R.

En la tercera convocatoria para la Ronda 1, que es la que se refiere a campos terrestres, hay nueve áreas contractuales y nueve campos de gas no asociado; estos se concentran en Nuevo León y norte de Tamaulipas. En el sur de Tamaulipas y norte de Veracruz se estarán licitando cinco áreas contractuales que corresponden a cinco campos de aceite y gas asociado. Mientras que para el sur de Veracruz, Tabasco y norte de Chiapas habrá 12 áreas contractuales, nueve campos de aceite y tres de gas condensado.

Ahora, en las expectativas de Hacienda será bueno que el secretario Videgaray tome en cuenta que México no es el único país que busca la inversión nacional y extranjera para incrementar las reservas de hidrocarburos. Que el convenio de Irán y EEUU sobre las armas nucleares nos incumbe y mucho, porque ahora la mezcla mexicana de petróleo tiene una presión más y la expectativa es que continúe a la baja.

Además de esto el país es novato en cuanto a inversiones privadas en el sector energético, ni hablar de Estados Unidos y Canadá, que tienen una larga experiencia; y en América Latina, Brasil, Ecuador y Colombia llevan la delantera en inversión privada en el sector, aunque no hay que negar existe interés en el país, no es la expectativa que el gobierno anunciaba antes del primer ejercicio licitatorio.

En materia de exploración tenderemos a ver empresas que entran al proceso licitatorio con cautela, a diferencia de lo que se hacía antes en el país cuando Pemex no tenía límites ni competencia y podían dilapidarse recursos en esta etapa nueva.

El factor riesgo-beneficio será muy bien evaluado por las empresas y convendrá no buscar tantas expectativas como las que se generaron antes del 15 julio. Ahora sí vamos a conocer la evaluación que el mercado hace de nuestro sector, y no las expectativas que el gobierno dibuja.