Matriz Energética

Más que un robo

La noticia de la semana pasada fue que en al menos tres estados y cinco municipios hay desabasto de gasolina. En Puebla, Zacatecas y San Luis Potosí además de los municipios de Monterrey, Cadereyta, Santa Catarina, Cd. Juárez, Guadalajara, Gómez Palacio y Saltillo se han reportado desabastos del combustible.

La explicación que se da desde Pemex es que esto se debe a los robos de combustible a través de ordeñas en los ductos; la semana pasada, una pipa cargada con gasolina explotó en una brecha, venía de cargar en una toma clandestina.

En el boletín de Pemex se decía: el desabasto es provocado por el incremento de tomas clandestinas y el robo del hidrocarburo. Sin embargo, José Ángel García Elizondo dijo que eso es cierto en el sur del país, pero no explica el desabasto en el norte.

El robo de la gasolina va más allá de las pérdidas de la paraestatal que actualmente se traduce en 9.7 millones de pesos diarios.

Más allá del robo y las pérdidas, a poco tiempo de que puedan entrar en el sector gasolinero y ofrecer el hidrocarburo al consumidor que ahora solo puede adquirir la gasolina de Pemex, el robo del combustible pone en evidencia que el país no está listo para enfrentar el gran flagelo de la Reforma Energética: la seguridad.

El actual desabasto no es una buena noticia para quienes estaban pensando en invertir; urge un plan para terminar con el robo de combustible que está alcanzando niveles apoteósicos.

Los empresarios con gasolineras del país están vulnerables ante varias amenazas: el desabasto de Pemex, la pobre infraestructura logística de la Empresa Productiva del Estado; según un informe entregado por  la Asociación para el Desarrollo de Empresarios Gasolineros AC (Adegas), Petróleos Mexicanos no cuenta con infraestructura necesaria para garantizar el abasto, lo que ya estamos viendo.

Por su parte la Onexpo, que agrupa al 90% de las gasolineras del país, y presidida por segunda ocasión por el tampiqueño José Ángel García Elizondo, dijo que el robo es uno de los temas de preocupación, toda vez que la forma más económica de transportar el combustible es a través de ductos, ya que la opción del carro-tanque es hasta el momento limitada y también con riesgos. Y que este es un tema que preocupa a los inversores del sector, no solo a los que actualmente operan como concesionarios de Pemex, sino también a los que estarían considerando entrar en el sector en el 2017.

Urge acabar con el robo de combustibles ya.