Matriz Energética

Una nueva realidad

Este primer trimestre inicia en el mundo energético con una nueva realidad: el mercado gasolinera ya no es exclusivo de Petróleos Mexicanos, y la estadunidense Gulf inició operaciones en México. Según el director de Gulf México Sergio de la Vega, la firma busca atraer a 2 mil de las 11 mil estaciones de servicio que actualmente operan en el país.

Esta nueva franquicia tiene una cuota de inicio de 700 mil pesos, mayor que la que cobra Pemex a sus franquiciatarios; la petrolera mexicana cobra 460 mil pesos más 150 por posesión de carga. La estadunidense es un 52% más cara que Pemex pero, en su estrategia por hacerse de una cuota del mercado, los primeros 500 empresarios que decidan cambiarse solo pagarán 167.8 mil pesos.

La nueva marca de gasolineras se ha fijado como meta operar el 25% de las estaciones de servicio que actualmente operan en el país y prevén que el negocio detonará en 2018.

Esta apertura en el sector es importante para el país porque termina el reinado de Pemex; pero también porque obliga a ordenar un sector que en muchos casos ha hecho su riqueza a punta de litros ficticios. La apertura tendrá un impacto importante en la oferta y en la rectitud del sector que también tendrá que empezar a ofrecer calidad y servicio a los usuarios.

Además de la apertura en el sector gasolinero en el país, la otra noticia de la semana fue la caída en las calificaciones de  la Comisión Federal de Electricidad, la situación de Pemex, así como las decisiones del gobierno para rescatar a la empresa han impactado negativamente en la percepción que las calificadoras tienen sobre el país y sus dos principales empresas productivas.

Moody’s bajó la calificación de la CFE de estable a negativa; la razón es que la Comisión Federal de Electricidad sigue dependiendo de los fondos del gobierno mexicano por lo que comparte riesgos comunes, como también  lo hace Pemex que tiene indicadores crediticios débiles desde hace tres años, y estos se deteriorarán aún más en el corto y mediano plazos.

Mientras Pemex compacta su estructura, CFE se divide en nuevas. Ambas empresas reportaron pérdidas conjuntas por 18 mil 136.7 millones de pesos, de los cuales 2 mil 155 millones correspondieron a la CFE; esta baja en los ingresos de la compañía eléctrica se debe fundamentalmente a la baja de tarifas, una promesa de campaña que además valida ante la opinión pública la reforma energética.

Aún falta mucho qué observar en el comportamiento de las empresas del estado para entender la nueva realidad energética del país.