Matriz Energética

De qué hablamos cuando hablamos de renovables (Primera Parte)


Las energías renovables están cubiertas por un halo de utopía, por mitos y exageraciones que nos hacen pensar en ellas como la solución a los problemas ambientales. Sin embargo, hay muchos factores que no se toman en cuenta.

El paso del hombre por la Tierra genera una huella de carbono, y hasta el día de hoy seguimos dependiendo de la energía fósil para hacer cosas. Por ejemplo: para hacer los aerogeneradores se trabaja en fábricas y con componentes que para convertirlos en generadores requieren de energía, y eso se traduce en una huella de carbono que dejamos en el planeta.

Esto es, para decir qué energía alterna al petróleo es más eficiente debemos antes preguntarnos cuánto es el costo financiero por unidad de energía, cuál es el costo ambiental de una u otra; es decir, la huella de carbono que se deja. Cuánto es el tiempo que tardaremos en recuperar los costos monetarios y ambientales; a esto se conoce como tiempo de retorno energético.

Partiendo del principio de que la energía no se crea ni se destruye, solo se transforma, también debemos preguntarnos cuál es la eficiencia con la que convertimos una forma de energía en otra; es decir, debemos medir las pérdidas de una u otra. Además, se debe estudiar cuál es la tasa de retorno energético; y finalmente habrá que estudiar un elemento poco conocido pero muy importante, que es la cantidad de empleo requerido para obtener una unidad de energía.

Estas preguntas dan pie para entender por qué las energías renovables son o no un buen negocio, más allá de que sean pregonadas por los ambientalistas como una alternativa para salvar al planeta del cambio climático.

Iremos explicando una a una estas preguntas para que como usuarios finales podamos formarnos una opinión más allá de lo que solemos escuchar.

Para ir entendiendo el tema pensemos en la energía eólica. Para fabricar los aerogeneradores se utilizan en algún momento usar energías fósiles o derivados del petróleo, también para el traslado e instalación.

Los parques eólicos no deben incidir en rutas migratorias de aves o insectos porque su impacto ambiental sería mayor a usar derivados del petróleo. Un dato para pensarse es que, a medida que avanza el uso de energía eólica, disminuye la población de abejas en el mundo, y México es el primer productor de miel.