Matriz Energética

La fuente de energía y la inversión

Para determinar qué tipo de fuente de energía es más rentable se deben medir los tiempos de retorno energético; es decir, el tiempo que tardaremos en recuperar la inversión, y estos costos pueden medirse en términos monetarios o ambientales.

En términos ambientales este tiempo se define como el tiempo necesario para compensar las emisiones de CO2 producidas durante la fabricación de los equipos y que son ahorradas durante el uso. Es decir, cuánto CO2 se usa durante la fabricación de una celda solar frente al CO2 que se requiere para la construcción de un aerogenerador, o el CO2 que se usa en la construcción de estos comparándolo con la generación de electricidad por métodos convencionales.

Por ejemplo, la construcción de un generador termosolar emitirá un CO2 equivalente  a 1.5 años de trabajo de un boiler de gas.

La eficiencia de conversión de un sistema se mide en función de la cantidad efectiva de energía que transforma y que podemos utilizar, porque en ese proceso buena parte se pierde en forma de calor. Hay que pensar en las pérdidas que tiene ese sistema: una celda solar tiene una eficiencia del 10 al 40 por ciento; entonces esto impacta en la cantidad de celdas que se deben usar para lo que se requiere.

Otro ejemplo: una turbina de una termoeléctrica de carbón o petróleo requiere 4 mil kilocalorías por cada watt generado; hoy una turbina de una termométrica de ciclo combinado requiere 1 mil 500 kilocalorías por watt generado.

En cuanto al costo económico, este es muy variable y depende de los costos de la energía en el lugar donde se utilizará; por ejemplo: un sistema de celdas solares en una casa habitación de consumo alto, es decir, de aproximadamente 3.60 pesos por kilowatt hora, que tenga un recibo bimestral de aproximadamente 4 mil 292 pesos requiere instalar un sistema solar -digamos de siete celdas- en cuatro o cinco años pagará la inversión, y los siguientes 20 años tendrá tarifas básicas en la CFE.

Esto funciona para negocios o casas con altos consumos, no así en casas que tienen tarifas básicas; entonces ya no es tan rentable por el tiempo que tarda en pagarse la inversión.

La pregunta crucial es cuánta energía obtenemos por cada unidad que usamos para generarla; a esto se llama tasa de retorno energético (TRE). El petróleo, por ejemplo, cuando es de más calidad tiene un TRE más óptimo. En 1850, por cada litro de petróleo invertido se obtenían cerca de 100. Hoy con las tecnologías no convencionales para extraer hidrocarburos no convencionales por cada litro obtenemos entre 5-10.

Esto nos lleva a concluir que el agotamiento del petróleo no se producirá cuando agotemos las reservas, sino cuando sea incosteable; es decir, cuando por cada litro invertido obtengamos uno o menos.