Matriz Energética

¿Qué deja el año viejo?

Este año que concluye será recordado por muchos como el año en el que cambió la política energética de México, para bien o para mal, para agrado o disgusto de unos y otros en el país 2014 está signado por una serie de cambios que sin duda impactan en la forma en la que los mexicanos entendemos y nos relacionamos con la energía.

Si bien es cierto, que en 2013 fue concretada la reforma constitucional que modificó tres artículos de la constitución, 25, 26 y 27; se aprobó la legislación secundaria, que consistió en un paquete de 21 leyes que se crearon o modificaron, también se establecieron fechas cruciales para el desarrollo energético del país y para dar inicio a una nueva relación con la energía.

También atrajo el interés por México y grandes desafíos que no se hicieron esperar pues la coyuntura internacional cambió los precios del petróleo aun cuando los expertos siguen calificando al paquete de reformas como una serie de cambios que vuelven atractivo al país, sin embargo, los problemas estructurales de México no han sido resueltos y los años por venir, aunque promisorios para el sector, pueden desacelerar el impacto que se esperaba de la reforma.

Ya la Ronda Cero está en marcha, la Ronda Uno no se ha aplazado y en la zona se ha dejado sentir el impacto de estos cambios, en la ronda Uno se licitan cuadrantes que impactan de forma directa a la zona sur del Estado y ya hay sectores que se han dinamizado con esta nueva realidad energética. El sector servicios, especialmente en el área de Hotelería ha sido uno de los principales beneficiarios pero aún falta mucho por hacer en la región.

El sector se está moviendo no solo en materia de petrolíferos, también en infraestructura y en electricidad es cierto que estamos iniciando con una nueva era y que hay que resolver los atrasos y dificultades para que esta reforma se sienta en el bolsillo de los mexicanos, pero los primeros pasos ya se dieron.

Para Tamaulipas esta Reforma es una nueva oportunidad para crecer y para el país es la oportunidad para diversificar la economía que sigue siendo dependiente del petróleo pero ahora con nuevas reglas que al menos en el papel son el producto del trabajo político, no de un presidente, sino de todo el sistema político.

Es cierto que hay detractores y seguramente hay áreas de oportunidad que deben mejorarse, pero la reforma está hecha, la realidad es como es y es vital para la ciudadanía estar pendientes y activos en la vigilancia y transparencia que se requiere para implementar estas nuevas leyes.

El desafío que deja este año a la ciudadanía es grande, si queremos desarrollar al país y que este tenga un proyecto que ofrezca seguridad energética a la siguientes generaciones todos los ciudadanos deberemos estar informados y vigilantes, de otra manera, como en muchos otros intentos de cambio, la realidad puede convertirse en pesadilla y no ser lo que esperamos, el cambio será paulatino y lento, esta reforma es a largo plazo, pero la construcción de ella es diaria y deberá ser transparente y provechosa para las instituciones del país.