Matriz Energética

A 77 años de la expropiación

El próximo miércoles se conmemorarán 77 años de que el General Lázaro Cárdenas del Río dirigiera un histórico mensaje a la nación en el que anunciaba la expropiación de la industria petrolera mexicana. Durante años la conmemoración fue una fiesta hoy se antoja distinta y con tintes de protesta.

La expropiación se contó la última batalla épica del último caudillo de la revolución, pero tiene partes de la historia que han quedado olvidadas, como el apoyo del gobierno norteamericano a la decisión de Cárdenas.

LOS HECHOS

En 1934 Lázaro Cárdenas llega a la presidencia decidido a que la constitución del 17 comenzara a aplicarse pues era letra muerta. Además profundizó la visión liberal y socialista de la Carta Magna. Cárdenas del Río buscaba mejorar las condiciones de los obreros mexicanos.

A finales del 37 los trabajadores petroleros pedían a los empresarios del sector aumento salarial y mejoras laborales. Los empresarios se negaron y permanecieron intransigentes. El pleito escaló hasta la intervención del presidente pero los empresarios no cedieron, y encolerizaron a Cárdenas.

El 18 de marzo de 1938a las 22:00 horas, tras haber trabajado dos horas en el decreto de expropiación Cárdenas anuncia La Expropiación Petrolera. Donde aseguraba que el petróleo no sería entregado a las manos enemigas de las naciones democráticas.

LO QUE NO SE SABÍA

En realidad durante las negociaciones con los empresarios petroleros Cárdenas estuvo en contacto con el presidente de Estados Unidos Franklin Delano Roosevelt, a quien no le importaba de quién fuera el petróleo mexicano mientras no llegara a los alemanes.

Roosevelt evaluó que las empresas petroleras privadas ofrecerían petróleo al mejor postor, eso ponía a los nazis en el mercado, si Roosevelt apoyaba la nacionalización y ofrecía a México comprar su producción garantizaba la unidad latinoamericana y que el petróleo nacional no parara en las filas enemigas.

En el decreto que leyó Cárdenas quedó claro, como también sus intenciones de que en la industria nacional participaran capitales privados, el problema fue que los empresarios prepararon un boicot económico a México, los únicos que no lo aplicaron fueron, paradójicamente los países del Eje.