Matriz Energética

Reforma energética en marcha. Estados, ¿también?

El 12 de agosto de 2013, el presidente Enrique Peña Nieto presentó una iniciativa de reforma constitucional para dar paso a un nuevo modelo energético, esa reforma se antojaba complicada, y hasta utópica.Cuatro meses después, el 11 de diciembre, la reforma energética fue declarada constitucional, el 20 de diciembre fue promulgada e iniciaba el trabajo legislativo para generar el marco legal que se requería. Muchos sectores no creían que fuera posible que para agosto del 2014 estuvieran listas las leyes secundarias, pero así fue.Hay una reforma en marcha, el presidente y su gabinete han trabajado, y lo siguen haciendo, en posicionar al país como una opción viable para el desarrollo energético, y como un lugar donde se pueden hacer negocios en el sector porque hay condiciones jurídicas para hacerlo. Sin embargo, la realidad está mostrando que los estados están compitiendo entre sí por lograr atraer inversiones y no hay trabajo en equipo para poder llamar la atención de esas inversiones en una fórmula ganar-ganar.La reforma busca diversificar las fuentes de energía y su aprovechamiento, incorporar tecnología y atraer inversión al sector, de 2000 a 2011 el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) fue, en promedio anual, de 1.82%, mientras que el consumo de energía crecía a tasas anuales de 2.08%, pero la tasa anual de producción de energía se redujo en un promedio anual de 0.3%. En este contexto y sumando los retos en materia ambiental, México debe encontrar un modelo energético eficiente. La política federal apunta a la diversificación de la matriz energética, pero los estados, sobre todo los que tienen hidrocarburos, están compitiendo entre sí por atraer las inversiones a su territorio, esto es legítimo, pero se están atomizando esfuerzos.Urge una política industrial que desarrolle las regiones no solo de los estados sino de regiones en donde los estados no compitan entre sí, sino que se conviertan en socios para impulsar el desarrollo regional. Es necesario maximizar la renta petrolera, garantizar la seguridad energética, impulsar la competitividad del país y el desarrollo tecnológico para transformar las oportunidades en bienestar a largo plazo para todo el país. 


raquel.turrubiates@milenio.com