Matriz Energética

México, ¿tenemos seguridad energética?

Según un estudio de la Universidad de Stanford la seguridad energética del país está deteriorada y esto es resultado de un cumulo de factores y políticas que se han implementado, o se han dejado de implementar desde

hace, por lo menos tres décadas.

El trabajo se antoja complejo para poder retomar el rumbo correcto y aprovechar nuestros recursos, y así romper la paradoja de la abundancia, como lo han hecho nuestros vecinos del norte.

Hay que recordar que la seguridad energética no se refiere únicamente a las reservas, los recursos y su explotación también a una serie de factores que permiten hacer eficiente el uso de los recursos.

El informe de la Universidad de Stanford hace referencia a la falta de políticas públicas en torno a la seguridad, un flagelo que sin duda habrá que tomar en serio si se quiere hacer del sector energético un motor para el desarrollo y para activar la economía nacional.

Es cierto que no es el único factor que determina la seguridad pero sí es uno de los puntos más importantes para los empresarios. Tomar en serio el tema es también una forma de otros sectores de la economía sobre todo si se recurre a la tecnología para controlar el problema.

Hoy México cuenta con un conjunto de reformas que se tocan en distintas aristas, aprovecharlas para el desarrollo y transferencia de tecnología permitiría palear los problemas de seguridad que la amenazan, valga la redundancia, la seguridad energética y el desarrollo del sector.

Para quienes nos observan el tema de seguridad, es un tema importante que requiere atención desde muchas aristas, y es una oportunidad de negocios para locales que puedan brindar seguridad efectiva a las empresas del sector. Según el informe de inteligencia de Stanford, las empresas americanas que trabajan con la Empresa Productiva del Estado, se muestran preocupados porque han tenido ya incidentes de seguridad con su personal, y el estado no ha sido capaz de brindar las condiciones necesarias para que las condiciones de seguridad sean óptimas.

No bastan las reformas, ni los discursos políticos, se requieren acciones efectivas y la participación de todos los sectores para hacer posible el flujo de capitales en el sector energético y pensar en crecimiento a partir de este sector que ya tiene suficientes presiones por los precios y las condiciones económicas mundiales.