Matriz Energética

Fracaso o aprendizaje Ronda Uno

El 15 de julio, México entró en un nuevo paradigma para la exploración y explotación de campos petroleros: los resultados dejaron helados a muchos, no fueron los esperados y esto tuvo que ver con el exagerado optimismo que el gobierno mostró. El anuncio de los resultados de la licitación ciertamente fue un golpe que debe superarse.

Pese a que solo se colocaron dos campos de los 14 que ofrecía el Estado, la iniciativa privada solo mostró interés en menos de la mitad de ellos; el 57 por ciento de los bloques resultó desierto, mientras que el 29 por ciento de las propuestas que presentaron la empresas calificadas en la licitación estuvieron por debajo de los mínimos que el gobierno esperaba recibir en las ofertas; y solo el 14 por ciento de los campos, o sea dos, fueron asignados.

El gobierno esperaba colocar entre cinco y seis campos, lo que para ellos hubiera sido calificado de éxito; sin embargo, las compañías petroleras no mostraron interés y la necesidad de que esta ronda ingresara al menos 18 mil millones de dólares quedó corta, solo se lograron 2 mil 600 millones, con lo que quedó claro que las expectativas de Videgaray eran altas y los números muy alegres. Mal inicio para la reforma, y la sensación entre los empresarios tras la licitación no abona en el buen ánimo que el país necesita.

Otro de los aspectos que llevó al fracaso a la Ronda Uno fue que las empresas que se presentaron no tenían idea del número mínimo que Hacienda esperaba, un número optimista que no tomó en cuenta la coyuntura actual de los precios internacionales del crudo.

La decisión de bajar a Pemex de la Ronda Uno no fue una buena estrategia, y que Petrobal de Alberto Baillères no participara en la ronda fue una mala señal, porque el director de esta, Carlos Morales Gil, es uno de los grandes conocedores del mapa petrolero de México, ya que estuvo 40 años en Pemex y los últimos nueve al frente de Pemex Explotación y Producción. Si al mejor conocedor del mapa no le gustó lo que veía, ¿por qué iba a gustarle al resto?

Habrá que esperar la autopsia que se prepara desde la Secretaría de Economía, la de Energía y la Comisión de Hidrocarburos sobre los resultados de la Ronda Uno y esperar las adecuaciones que deban hacerse para el resto de procesos licitatorios que le quedan a la ronda, a fin de ver si mejora la percepción y entonces, el gobierno es capaz de seguir apostando a la Reforma Energética como catalizador de la economía. Hoy el panorama es desolador.