Umbral

La música barroca

A diferencia de las demás artes, la música barroca requiere de otro tipo de observación. Siendo un arte que se desarrolla en el campo de la sonoridad o de la fonética, su apreciación no depende de testimonios tangibles, sino de la interpretación que de los papeles que han sobrevivido al tiempo hacemos.

Las grabaciones históricas, nos dan cierta luz a propósito del tema y hasta ahora no existe uniformidad en las concepciones diversas que se han hecho hasta la fecha.

Mencionaré sólo por citar una de ellas; la obra para clave grabada por la genial Wanda Landowska.

Son interpretaciones que emanan de las manos prodigiosas de una intérprete de excelencia. Asimismo la arqueología musical nos lleva a desentrañar algunos aspectos de la organología y de la música de ese tiempo. Los instrumentos de los grupos de son veracruzano, de los indígenas wixáricas y algunas alabanzas de los Tzotziles de San Juan Chamula en Chiapas, México, por ejemplo.

Así como la obra de grandes pintores, escultores, hombres de letras tiene sus exponentes máximos, la música barroca tiene como referente inevitable, la obra del genial compositor Alemán, Juan Sebastián Bach, considerado padre de la música occidental.

Bach es tal vez, el mayor productor de música religiosa y paradójicamente, para el culto Luterano.

Uno de sus adeptos más consistentes y respetados es Walter GieseKin (1895-1956) considerado por la crítica especializada como uno de los grandes pianistas del siglo XX, siendo sus observaciones de cómo interpretar a Bach, sumamente vigentes.

El primer contacto que tuve como intérprete de guitarra, fue precisamente a través de una grabación en acetato, de la courantede la suite 3 para violonchelo solo de Juan Sebastián Bach, interpretada por Andrés Segovia y trascrita por el inglés John Duarte. Posteriormente fue tanto el regusto y la emoción que causó en mi, que decidí aún sin poseer una sólida técnica, que me permitiese solventar con holgura todas y cada una de las dificultades que la pieza me imponía, tocarla.

Más tarde me refiero al año de 2009, tuve la oportunidad de participar en un curso de información a propósito de las partitas de Bach, con el famoso violinista ucraniano Ara Maliquián en la ciudad española de Preter.

Maliquián expuso de manera elocuente y hasta se dio el tiempo necesario para mostrar su habilidad al violín, algún trozo de una de las danzas de la segunda partita en Re.

Recordé al gran RugieroRichi en el Degollado.

El virtuoso ucraniano, expuso como al tratarse de trascripciones en especial para la guitarra, es válido y además necesario, modificar el campo expresivo sonoro  a través de un complemento armónico, el mismo, que entre otras cosas, permite ampliar las posibilidades de un instrumento como la guitarra.

Vasto revuelo causó en su época, polémica y consagración definitiva, la trascripción de la Chaconne de la partita citada, realizada por Andrés Segovia.