Umbral

Juan Belmonte en Guadalajara

De sus andanzas por los ruedos del mundo, rescato dos, las de Guadalajara.

Una el año de 1914, cuando alternó con el diestro sevillano Manuel Romero Torcuato, a quien algunos "expertos" Cohello [http://www.taurologia.com/manuel-romero-torcuato-torero-sevillano-belmonte--4489.htm] y Ruiz Quiroz Luis Ruiz Quiroz: Efemérides Taurinas Mexicanas. México, Bibliófilos Taurinos de México, A.C., 2006. 441 p., p. 24 otorgan la alternativa desconociendo por completo el orden de la lidia, o tal vez en un afán de notoriedad.

El hecho, lo he dado a conocer en más de una ocasión [La Corrida de Ayer... El autor: Guadalajara: 1996. P. 261 a 274 Y La Catedral y los Toros, Peña taurina Mal de Montera/ H. Ayuntamiento de Guadalajara, EGARTORRE libros de Madrid y PROMETEO editores. Guadalajara: 2007 P.P. 395 a 399] No hay tal. Torcuato, lidia sus tres toros en segundo, tercero y sexto turno y jamás "Tío Maleta" quien da la reseña en las páginas de La Gaceta, destaca el suceso.

"Juanito Terremoto", como se le conoció, llegó a nuestra bella ciudad y los aficionados se volcaron en inusual manifestación de admiración, a la estación del tren de San Francisco donde la banda de la gendarmería le esperaba y entonó el pasodoble BELMONTE que compuso el autlense Nicolás Sánchez Gómez, especialmente para la ocasión. Los toros de aquella memorable tarde fueron de San Diego de los Padres.

Una vez instalado en el hotel Fénix, se dedicó en compañía de sus peones de confianza, "Pilín" y Calderón así como su mozo de espadas "Cabeza" a pasear entrando en la cantina "El Palacio de Cristal".

Dice la reseña: "El paseo de los portales, se tuvo que paralizar, pues la concurrencia se agolpaba a las puertas del establecimiento para ver a Belmonte a través de los cristales la figura de Belmonte que conversaba amable y jovialmente con sus acompañantes, saboreando unos exquisitos 'Ponche' ..."

Posteriormente, hacia el año de 1922, de nueva cuenta el "Pasmo de Triana", Juan Belmonte, alternó con el sempiterno diestro leonés Rodolfo Gaona quien de paso, se llevó el cántaro al agua, al triunfar con el quinto de la tarde, Juanito sufrió aparatoso coz en la testa, en su primero, debiendo actuar el resto de la tarde vendado. Las reses fueron de Santín. Todo eso lo leí en la reseña publicada por el diario RESTAURACION del 17 de abril de aquel año.

Pedro Garfias el poeta sempiterno y salmantino, exiliado en México a causa de la guerra civil; dedico unos versos a "Juanito Terremoto".

Ninguna sangre torera

Por las venas le corría,

Pobre jorobado triste,

Torerillo de marismas.

Se cruzó, templó y mandó;

Jugó la muerte a la vida,

Ahora es pasmo y es orgullo,

De toda la torería.

Si se desea abundar más en el tema, se puede consultar; La Gaceta de Guadalajara, 19 de enero de 1914 [lunes] y las citadas Corrida de Ayer... y, La Catedral y los Toros así como Una vida dramática, la biografía de Juan Belmonte editada por populibros La Prensa, México 1962, escrita por Manuel García Santos.