Umbral

Jesús Estrada

La primera vez que supe de él, fue a través de su interesante escrito a propósito del rescate de archivos catedralicios, del cual Estrada fue un vehemente activista.

Me refiero a **Música y Músicos de la época virreinal, publicado por la SEP el año de 1973.

Fue el Dr. Andrés Lira, connotado historiador de El Colegio de México, quien prologó a manera de una breve biografía, el documento.

Lira nos dice qué: Jesús Estrada nació en los altos jaliscienses, en Teocaltiche. [1898/1980].

Como una paradoja –nada debe extrañarnos- El insigne músico, es poco o nada conocido en su natal población.

Jesús Estrada, tuvo desde muy pequeño contacto con la música aprendiendo a leer de manos de su padre, chelista aficionado y de un viejo flautista de su pueblo Maximino Mejía. Estudió piano con Cecilia Bernache en Teocaltiche a donde llegó el padre Aniceto Carrillo quien tocaba violín y se hacía acompañar del joven Estrada.

El padre Carrillo estimuló a la familia de Jesús para que le enviara a estudiar a la escuela de José Rolón en Guadalajara. El año de 1929 el obispo Orozco y Jiménez, escuchó al joven Estrada y lo becó para que estudiara en el Instituto Pontificio de Música Sacra en Roma.

Pero existe un interés en particular de mi parte, por conocer más acerca de Jesús Estrada.

El hecho de haber compuesto tres obras, para la guitarra de concierto, como antecedente a lo que después haría Blas Galindo y Armando Lavalle. Esto en el supuesto de pertenecer a un grupo de compositores, de ese grupo selecto de jaliscienses, aunque Lavalle, sólo lo fuera por adopción.

Se trata de una elegía dedicada a su amigo Manuel M. Ponce, publicada por The Guitar Review, Society of the classic Guitar New York. Y, un tema con variaciones publicada por Editios Max Eching que tiene las siguientes partes: Andante expresivo. I

L´istesso tempo II Tempo I III Sempre l´istesso tempo IVPoco meno tempo V Cantabile Movendo VI Energico VII Un po lento VIII Sempre un po lento XI Movido X Tranquilo ed express XI Vivo ed energico XII Grandioso.Y Tres piezas para guitarra las que desconozco si han sido publicadas antes.

La primera de las partituras, es una pieza a modo de zarabanda, digitada por Andrés Segovia, escrita en tono de Re menor, lo que sugiere un carácter solemne y elegiaco.

A lo largo de los 59 compases de los que consta la partitura, el discurso fluye ligero, hasta finalizar con un obstinado de la sexta cuerda afinada en Re.

El tema variado, que es la segunda pieza a la que hago referencia, es todo un galimatías que pone a prueba al intérprete más avezado. El uso de un lenguaje post modernista, le hace ser una pieza de singular belleza y excepcional valor.

Está escrita en tono de Mi menor que por momentos evoca, la formación como organista del maestro.

Próximamente he de compartir con el público, como lo he hecho con todos mis videos, en la plataforma YouTube, ante los criterios excluyentes y malinchistas de las instancias oficiales locales, las obras para guitarra de Jesús Estrada.