Prácticas Indecibles

Un periódico en Cuba

En un país en el cual no existen periódicos, la creación de un diario digital de oposición al régimen es una gran noticia.

La noticia la trajo el viento de la red social. Yoani Sánchez, la bloguera cubana, ha encabezado un periódico digital en Cuba: 14ymedio. Bajo la sombra de la dictadura de los hermanos Castro, un diario digital es una alarma de huracán, un motivo de escándalo. Los regímenes totalitarios pueden medirse por su resistencia a la opinión libre. En su declaración de intenciones, los editores escriben que el diario es “producto de una aventura personal que se ha transformado en un proyecto colectivo. El blog Generación Y, realizado por Yoani Sánchez, ayudó a impulsar la blogósfera alternativa en la isla y se ha convertido en referencia obligada sobre asuntos cubanos. Siete años después de su creación, con cerca de mil textos publicados y más de un millón de comentarios, esta bitácora personal deriva ahora hacia el espacio más amplio del periodismo”.

En un país en el cual no existen periódicos, sé que a los lectores mexicanos les sonará raro pues vivimos en la abundancia de diarios, en Cuba sólo existen el Granma y Juventud Rebelde, dos papelotes dedicados a dar las noticias de la dictadura; decía entonces que en un país donde no hay periódicos, la creación de un diario digital de oposición al régimen es una gran noticia. La idea de 14ymedio no puede ser más precisa: “bebemos de la experiencia de otras publicaciones nacidas en sociedades que transitaron a la democracia y donde la prensa jugó un papel en la formación de la conciencia cívica y en la conquista de las libertades”.

Digo esto: la transición mexicana habría sido imposible sin el papel que, con todos sus excesos, jugaron los periódicos. Quién no firmaría esta propuesta: “tenemos un compromiso con la verdad, la libertad y la defensa de los derechos humanos, sin ataduras ideológicas o partidistas (…) no haremos periodismo de barricada, sino periodismo en el más amplio sentido de la palabra, sin ínfulas pedagógicas ni concesiones mercantiles. Informar, opinar, abrir el espacio al debate, respetar al que piensa diferente, nos ayudará a armonizar la libertad de expresión con la libertad ciudadana”.

Malas noticias. Quienes deberían repercutir el nacimiento de 14ymedio no han jugado su carta fuerte. Pienso en los partidos políticos. Atado a la vieja escuela de una relación exterior que defendía a Fidel contra el bloqueo americano, el PRI no moverá un dedo. El PAN, envuelto en las llamas de su casa perdedora, no tiene idea de lo que significa un diario digital en Cuba. El PRD, carcomido por sus tribus, no dice esta boca es mía.

Nuestros partidos políticos no tienen, por las peores razones, el alma alerta; quiero decir, una comunicación social dispuesta a pronunciarse acerca de las cosas que ocurren en el mundo. Hasta donde recuerdo, el PRD nunca emitió un documento público cuando cayó el muro de Berlín. De Morena y López Obrador, ni mencionarlos,  ellos resumen todas las tentaciones y excesos de la dictadura cubana: el dogmatismo, el autoritarismo, el sectarismo, mejor no sigo, no tiene caso. La energía pública de un partido se desprende de la atención que le deposite a los hechos que parecen lejanos, pero que, al final, definen al partido como si vinieran del fondo de su cuerpo.

Como era de esperarse, desde el primer día la dictadura actuó contra 14ymedio. Raúl Castro ordenó redireccionar la página de 14ymedio y conducirla a otra que contenía la crítica del diario. Me pregunto qué ocurriría en México si se censurara un diario. Me respondo: la reacción sería impresionante y la tendencia obligaría a los censores a sacar la mano de la redacción.

Un grupo de escritores, periodistas e intelectuales ha recibido a 14ymedio con entusiasmo y temor. Transcribo un párrafo de la carta de apoyo: “los impulsores de esta arriesgada empresa que dirige la bloguera Yoani Sánchez, comparten nuestros valores democráticos (…) Los cubanos miran al futuro y necesitan un medio de información que abra espacios de debate respetuoso en la isla (…) Los abajo firmantes, escritores y periodistas de diferentes países, hacemos un llamamiento al gobierno Cubano para que respete el derecho de este medio a existir y difundirse. Y le pedimos que no coartar la libertad de expresión y el derecho a la información de sus ciudadanos”.

El gobierno cubano no ha escuchado este llamado, los dictadores sólo se oyen a sí mismos.

rafael.perezgay@milenio.com