Prácticas Indecibles

En el lomo de un venado

Cuando las cosas iban de mal en peor, en la casa de mi infancia se escuchaba esta frase: estamos en el lomo de un venado. O sea: vivimos en la incertidumbre, inciertos y fugitivos, inseguros, a punto del derrumbe.

Como no soy economista, ni entiendo mayor cosa de las finanzas nacionales, el gasto corriente, la inversión, la volatilidad, el producto interno bruto, o lo que se le acerque a la monserga económica, cuando vi al secretario Videgaray presentar el recorte al gasto, regresé a las frases de mi infancia. Ni usted ni yo necesitamos ser Schumpeter para comprender que la caída en los ingresos petroleros han dado al traste, al menos de momento, con las expectativas del crecimiento mexicano.

Lo que nos faltaba (una frase también de la casa de mi niñez), el escenario indeseado del presidente Peña ha aparecido con todo el peso de la escenografía, la utilería, las luces y toda la tramoya de una escena de pesadilla. Una crisis política desprendida de los crímenes de la noche de Iguala; descrédito internacional, protestas en el mundo, los padres de los normalistas en la ONU, en Ginebra, enjuiciando al gobierno de Peña como si fuera el primer y último culpable del asesinato de los jóvenes de Ayotzinapa; a la crisis política hay que añadir una crisis de credibilidad, cada vez son más los que creen menos. En medio del chubasco la noticia: recorte al gasto.

Y para cerrar el arco, un remate de males: las documentadas pruebas de dos contratistas cercanos al Presidente, a su esposa y a su secretario de Hacienda en la adquisición de la casa blanca, de una propiedad de Luis Videgaray y de otra del Presidente de la República, una tercia negra del mismo palo.

De todo este escenario siniestro, ¿qué pudo evitarse? Sí: las casas y su relación con los contratistas. Nadie sabe si el agua de la transparencia podrá quitarle al gobierno de Peña esa marca negra.

El primer trabajo de Virgilio Andrade como secretario de la Función Pública será investigar el asunto de las tres casas de escándalo. Pienso esto: nombrar al que te va a investigar, ¿tiene sentido? Regreso al eco de mi infancia: estamos en el lomo de un venado.

rafael.perezgay@milenio.com

Twitter: @RPerezGay