Prácticas Indecibles

El edificio de Economía

No entiendo nada. Los recortes presupuestales del año que está a la vuelta de la esquina, a la orden del día, austeridad, menos dinero. Y el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, se da el lujo de rehacer un edificio de 20 pisos. En diciembre de 2015, los funcionarios y trabajadores de esa secretaría abandonaron la Torre de Economía ubicada en Prolongación de Patriotismo, Pachuca, Alfonso Reyes y Michoacán para trasladarse  a un edificio de Paseo de la Reforma.

Hace 40 años, ese edificio crecía hacia la nada, como un rascacielos echeverrista, sexenio que también crecía hacia la nada, o mejor, hacia el desastre. No he leído aún, pero saldrá a la luz pública, la nota que nos cuente lo que costará rehacer ese edificio al que además le añadirán tres pisos y cuya obra ocupará dos años. Como dice un amigo que escribe en páginas vecinas: ¿estamos locos?

Como todas la grandes obras públicas, ésta exige tiempo y dinero, pero algo más, la psique de los vecinos que desde las 8 de la mañana, de lunes a sábado, y hasta las seis o siete de la tarde, ingieren taladros sin parar, devoran maquinas, comen paredes, se atragantan ruido y más ruido.

El edificio está en los huesos. De verdad, solo ha quedado la estructura expuesta al mundo, a la avenida Reforma, a la colonia Condesa. El ruido es sencillamente insoportable. Sé que las obras tiran de la paciencia ciudadana, pero ésta ha sobrepasado todo límite.

El señor Guajardo no ocupará las suntuosas oficinas, si acaso unos meses. El edificio quedará terminado a finales de 17, Quizá lo ocupe Martí Batres, flamante secretario de Economía de López Obrador; o bien Ricardo Anaya, panista. De verdad, ¿qué caso tiene gastar y gastar?

Desvarío. Y esto es atribuible al cierre del año, a la fatiga de metal. Les recomiendo el  whisky que recomienda Gil Gamés y toda clase de lípidos y triglicéridos, arriba el ácido úrico, un poco de colesterol no nos va a matar. Digo, esperemos. Me propongo regresar a esta página 3 la segunda semana de enero y desearles ahora  felices fiestas. Au revoir.

rafael.perezgay@milenio.com

Twitter: @RPerezGay