Prácticas Indecibles

Ciudad dividida

Morena gana y PRD pierde. Le arrancan al perredismo cinco delegaciones y quebrantan su mayoría en la Asamblea. Le retiran de sus cuentas públicas, por decir así, 8 mil 136 millones de pesos. Morena gobernará a 2 millones 300 capitalinos, incluyendo el Centro Histórico y la zona de los poderes federales y locales (El Universal. 9.6.15). Si no es una catástrofe para el perredismo, se parece mucho. El PRD amanece al día siguiente de la elección como después de un huracán, aturdido y desorientado.

A la hora difícil de las cuentas, el PRD y Miguel Ángel Mancera podrían mostrar un rostro menos dramático alegando que han concentrado sus poderes y que la división de la izquierda implicaba una división de la ciudad. No les faltaría razón. Conservan seis delegaciones, 13 mil millones de pesos, 5.9 millones de capitalinos gobernados por ellos y una presencia disminuida en la Asamblea, lo cual los obligará a pactar alianzas con el PRI.

Si entiendo bien, la Ciudad de México será el escenario de un combate a todo o nada por la construcción de un candidato a la Presidencia de la República. López Obrador y Mancera, Morena y PRD enfrentados día y noche. Me pregunto si los capitalinos seremos los rehenes de esa lucha sin cuartel.

De ser así, los únicos y auténticos perdedores de esta división seremos quienes habitamos la ciudad convertida en ese campo de batalla formado por tribus dispuestas a atacar a sus adversarios a toda hora: plantones, protestas, negociaciones bajo cuerda, problemas en los servicios, obra pública demorada, incluso violencia. Es el campo ideal, la fantasía y sueño realizado de René Bejarano, que según dicen cobró sus cuentas pendientes con quienes lo echaron a patadas del partido y lo despojaron de sus territorios de poder.

Ricardo Monreal ha dicho que llevará la fiesta en paz con el gobierno de la ciudad. No está nada mal que lo diga. Por cierto, la delegación Cuauhtémoc, me entero, es la quinta economía del país. Convendría que los actores de esta obra de teatro dividida en dos escenarios privilegiaran en sus discursos y sus acciones a quienes gobiernan. Creo que no será así y que la ciudad se convertirá con el tiempo y la cercanía de la sucesión presidencial en un potrero. Espero equivocarme.

rafael.perezgay@milenio.com

Twitter: @RPerezGay