Prácticas Indecibles

Capital a escala

Espero acercarme pronto al Antiguo Teatro de las Vizcaínas para ver el centro interactivo Futura CdMx. Se trata de una gran maqueta de la Ciudad de México de 13 por 18 metros. Por lo que leo en la prensa la realización es espectacular y en ella puede verse el crecimiento de la ciudad desde la fundación de la gran Tenochtitlán hasta la actualidad, ni más ni menos. Si no me equivoco debe ser una de las obras más completas y vivas de la memoria de la ciudad.

En la maqueta pueden verse, cuentan las notas periodísticas, las redes de agua, alumbrado, drenaje, así como todos los sistemas de trasporte y las 2 mil 500 colonias de la ciudad. El proyecto costó 70 millones de pesos; si la mitad de lo que cuentan las notas de los diarios es verdad, no habrá dinero mejor gastado.

Quiero ver en esa maqueta varios lugares y momentos. Ver la primera traza de la ciudad que Cortés le encargó a Alonso García Bravo. Fueron los primeros terrenos del lugar en el que vivimos, las primeras calles y plazas, los solares donde  los vecinos edificarían sus habitaciones, y el lugar de la casa del Cabildo, la fundición, la carnicería, la horca, la picota. Así empezó todo esto.

Desde luego, quiero acercarme a la maqueta para ver la calzada de Iztapalapan, una de las tres vías por donde se entraba a la ciudad de los mexicas. El 8 de noviembre de 1519, por esta avenida, entraron los soldados conquistadores a Tenochtitlán. Esta calzada conservó su nombre incluso después de la Conquista. La nueva traza de la ciudad la nombró de diversos modos: Flamencos, debido al establecimiento de comerciantes flamecos en esa calle. Buena Muerte y Bajos de Porta Coeli, debido al colegio de religiosos dominicos fundado a principios del siglo 17. Ese camino histórico se llama hoy José María Pino Suárez.

Y desde luego quiero ver Tacuba, una de las calles más antiguas de la ciudad. En tiempos de los aztecas fue parte de la calzada de Tlacopan, otra de las tres que comunicaban con tierra firme a la antigua Tenochtitlán y por donde Moctezuma caminaba encendido en colores y prestigios. Por esta calle de Tacuba, los conquistadores huyeron la Noche Triste y palmo a palmo dejaban a sus muertos y sus heridos. Eso ocurrió el 30 de junio de 1520.

Se sabe: el pasado es el gran profeta del futuro, así lo propuso Lord Byron.

rafael.perezgay@milenio.com

Twitter: @RPerezGay