Articulista Invitado

China y la contención de fuerzas independentistas en Hong Kong

Partidarios de la “independencia” han traspasado la línea de tolerancia de “un país, dos sistemas”, por ello la Asamblea Popular Nacional reitera que solo las personas que aman al país podrán gobernar esta región administrativa especial

Ante los actos viles de algunos miembros electos del Consejo Legislativo de Hong Kong, de pronunciar abiertamente insultos a la nación y abogar en público por la "independencia de Hong Kong" al prestar juramento hace poco, el Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional (APN) de China aprobó por votación una moción que adopta la interpretación del artículo 104 de la Ley Básica de la Región Administrativa Especial (RAE) de Hong Kong.

La interpretación establece claramente los requisitos que deberán acatar funcionarios, legisladores y jueces de Hong Kong en ceremonias de toma de posesión, aclara el entendimiento confuso de algunas disposiciones de la Ley Básica en la sociedad hongkonesa y reitera el principio de que solamente las personas que aman al país y a Hong Kong estarán calificadas para gobernar esta región administrativa especial de China. Esta interpretación, que establece de una manera explícita las reglas de orden, se adoptó en el momento apropiado y cumple con la voluntad del pueblo chino.

La necesidad de adoptar dicha interpretación es incuestionable. Recientemente, algunos partidarios de la "independencia de Hong Kong" han pugnado desenfrenadamente por la "autodeterminación nacional de Hong Kong" y algunos miembros electos del Consejo Legislativo aprovecharon el acto de su toma de posesión para abogar abiertamente por la "independencia de Hong Kong", montando una farsa ante la ley solemne y sagrada y obstruyendo el funcionamiento normal del Consejo Legislativo.

Sus declaraciones y acciones han violado las leyes pertinentes de esta región, la Constitución del país y la Ley Básica, han traspasado la línea de tolerancia de "un país, dos sistemas", han impactado gravemente en la prosperidad y la estabilidad de Hong Kong y han puesto en juego la unificación del país, su integridad territorial y la seguridad nacional.

Por lo tanto, la APN adoptó de manera oportuna y rotunda la interpretación, estableciendo el límite del artículo 104 de la Ley Básica sin tolerar que los partidarios de la "independencia de Hong Kong" actúen so pretexto del estado de derecho, lo cual ha mostrado la determinación y la actitud de las autoridades centrales de China de combatir con toda firmeza a las fuerzas partidarias de la "independencia de Hong Kong".

La legitimidad de dicha interpretación es indiscutible. La Constitución de la República Popular China atribuye al Comité Permanente de la APN la facultad de interpretar leyes, y la primera cláusula del artículo 158 de la Ley Básica establece claramente lo siguiente: la facultad de interpretación de esta ley le compete al Comité Permanente de la APN. La interpretación de leyes por parte de este Comité Permanente es un poder constitucional y, al mismo tiempo, una responsabilidad constitucional.

La Ley Básica de la RAE de Hong Kong es una ley nacional y un marco legal que permite aplicar la política de "un país, dos sistemas". El hecho de que el citado Comité Permanente haya adoptado la interpretación de las disposiciones pertinentes de dicha ley para subsanar lagunas de esta ley en el momento necesario ayudará a mejorar las prácticas judiciales, eliminar dudas, poner fin a las discusiones y aglutinar consensos. Todo esto, lejos de ser una intervención en la independencia judicial de Hong Kong, constituye una salvaguarda y consolidación eficaz del sistema legal de esta región china.

Desde el retorno de Hong Kong al amparo de la soberanía china en 1997, guiada por el principio de "un país, dos sistemas", esta región ha logrado una transición política estable y su economía se ha desarrollado y prosperado, mientras la armonía y la tranquilidad han imperado en la sociedad hongkonesa.

China seguirá aplicando inquebrantablemente el principio de "un país, dos sistemas" y apoyará siempre a Hong Kong para que mantenga una prosperidad y estabilidad duradera. Todo acto que vaya contra la corriente de nuestro tiempo e intente didivir a China estará destinado al fracaso y resultará ridículo.

La interpretación de la Ley Básica ha respondido a un fuerte reclamo de los numerosos residentes de Hong Kong y también del público de la parte continental de China, y ha reflejado la voluntad común de todo el pueblo chino, incluidos los compatriotas hongkoneses, de que Hong Kong mantenga su prosperidad y estabilidad. Además, ha corroborado que cualesquiera que sean las dificultades y retos se mantendrá invariable nuestra confianza y determinación de aplicar el principio de "un país, dos sistemas".

*Embajador chino