Articulista Invitado

Vuelan alto alas de paz

Sesenta años atrás, el entonces primer ministro chino Zhou Enlai propuso en la Conferencia de Bandung, Indonesia, los cinco principios de coexistencia pacífica que han guiado a China en la construcción de un nuevo tipo de relaciones internacionales.

La paz y el desarrollo son el tema principal de la comunidad internacional y, al mismo tiempo, la aspiración común de los seres humanos. Sesenta años atrás, el entonces primer ministro chino Zhou Enlai propuso en la Conferencia de Bandung, Indonesia, los cinco principios de coexistencia pacífica, a saber, el respeto mutuo a la soberanía e integridad territorial, no agresión mutua, no intervención en los asuntos internos del otro, igualdad y beneficio recíproco y coexistencia pacífica. Guiada por estos principios, China ha realizado grandes esfuerzos por desarrollar sus relaciones con distintos países y ha trabajado de la mano con la comunidad mundial haciendo importantes contribuciones a la construcción de un nuevo tipo de relaciones internacionales y un mundo armonioso basado en la paz duradera y la prosperidad común.

Las prácticas llevadas a cabo durante las seis décadas han corroborado la gran vitalidad y la aplicabilidad universal de dichos principios, que han sido no solamente las normas básicas que rigen las relaciones de China con otras naciones, sino también la reivindicación básica de los países en vías de desarrollo y las normas que regulan las relaciones internacionales modernas.

En las actuales relaciones internacionales aún prevalecen la injusticia y la desigualdad, a las cuales se suman los múltiples retos globales y conflictos y guerras regionales sucesivas. Por lo tanto, mantener la paz mundial y promover un desarrollo conjunto siguen siendo una tarea ardua. Gracias a la aplicación de la política de reforma y apertura al exterior durante más de 30 años, China ha logrado un veloz desarrollo para convertirse en la segunda economía mundial. Entre tanto, la diplomacia china enfrenta nuevos retos. China es uno de los promotores de los cinco principios de coexistencia pacífica y, al mismo tiempo, el país que los ha implantado al pie de la letra. Guiada por los cinco principios, China se ha adherido a la política exterior independiente y de paz, con lo cual se ha ganado amplios elogios y la amistad de otros países y ha logrado crear un entorno internacional favorable para su propio desarrollo.

China es el promotor y practicante activo de los cinco principios de coexistencia pacífica. Cualesquiera que sean los cambios en la situación internacional, China siempre actuará guiada por estos principios y seguirá participando activamente en la construcción del sistema internacional de nuestra época.

En primer lugar, ante la nueva coyuntura China seguirá con firmeza el camino de desarrollo pacífico. En el contexto de la paz, el desarrollo, la cooperación y ganancias compartidas, el desarrollo pacífico ha ampliado la denotación de la “coexistencia pacífica”. La China emergente continúa adhiriéndose a los cinco principios de coexistencia pacífica, lo que no solo ha ofrecido garantía a la defensa de la paz mundial, sino que también significa que el gigante asiático nunca será hegemónico ni expansionista y seguirá inquebrantablemente el camino de desarrollo pacífico. Asimismo China está a favor de que las diversas naciones del mundo logren un desarrollo conjunto pacífico. El hecho de que China haya avanzado por el camino de desarrollo pacífico ha traído y seguirá trayendo beneficios no solo para China, sino también para toda Asia y el mundo entero.

En segundo lugar, China continuará desarrollando su cooperación amistosa con otras naciones con base en los cinco principios de coexistencia pacífica. A lo largo de los 60 años China ha acatado cabalmente estos principios a la hora de desarrollar la cooperación amistosa con el resto del mundo y ha venido perfeccionándolos en las prácticas, como lo ha mostrado la disposición estratégica de la diplomacia china. El país siempre ha considerado a las naciones en desarrollo como base de su política exterior y se ha apegado a un concepto correcto de justicia y beneficio, convirtiéndose de esta manera en el amigo confiable y socio sincero de los países en desarrollo. Mientras tanto, China también concede importancia al estatus y el rol de las principales potencias mundiales y ha dedicado esfuerzos para establecer unas relaciones de cooperación omnidireccional con estas naciones.

En tercer lugar, China aplicará invariablemente la estrategia de apertura de ganancias compartidas. La paz, el desarrollo, la cooperación y el beneficio mutuo son la bandera de la diplomacia china. El beneficio mutuo consiste en dejar de lado la idea de “juego de suma cero” y la de “el ganador se lleva todo”. Debido al desarrollo continuo de la multipolarización mundial, la globalización económica, la pluralidad cultural y la informatización de la sociedad en nuestro planeta, la cooperación internacional se está extendiendo a distintos niveles y dimensiones. Como resultado, la interdependencia entre todos los paíse va aumentando cada vez más y los problemas globales se vuelven tan graves que ningún país será capaz de afrontarlos en forma individual. Las diversas naciones podrán alcanzar sus intereses y defenderlos en lo fundamental y asegurar la paz y el desarrollo mundiales únicamente cuando unan sus esfuerzos para buscar ganancias compartidas. China está trabajando a toda marcha para poner en práctica dichas iniciativas que abarcan la Franja Económica de la Ruta de la Seda, la Ruta Marítima de la Seda del siglo 21, la Cooperación Integral China-América Latina y la Comunidad China-ANSEA de Destino Común. Estas iniciativas han mostrado plenamente la estrategia de cooperación mutuamente beneficiosa aplicada por China, país que aprovechará las oportunidades que suponen estas iniciativas para implantar la nueva ronda de apertura al exterior, medida que generará nuevas oportunidades y horizontes para el desarrollo tanto de América Latina como de todo el mundo.

En su discurso pronunciado en la reciente conferencia conmemorativa del 60 aniversario de la publicación de los cinco principios de coexistencia pacífica, el presidente chino Xi Jinping afirmó que el espíritu de estos principios permanece fresco, su significado es cada vez más importante y su rol, cada día mayor. China seguirá siendo un ejemplo a seguir en la aplicación y el fomento de los cinco principios de coexistencia pacífica y trabajará junto con todas las naciones del mundo, incluido México, para promover la construcción de un mundo armonioso en que imperarán la paz y la prosperidad común. Este es un compromiso de China con el mundo y la norma internacional que orientará al gigante asiático a incorporarse en mayor medida en el mundo.

Embajador de China en México