Articulista Invitado

China da un nuevo paso en su marcha espacial

La nave espacial tripulada Shenzhou-11, con dos astronautas a bordo, fue lanzada a las 7:30 horas del 17 de octubre por un cohete portador Larga Marcha-2F desde el Centro de Lanzamiento de Satélites de Jiuquan, en el desierto del Gobi, en el noroeste de China y, minutos después, entró en la órbita prevista.

La nave es la undécima de la familia Shenzhou y la sexta tripulada. Este lanzamiento fue el tercero realizado por China, según su plan de experimentación espacial. Con lo programado, la Shenzhou-11 se acoplará la madrugada del 19 de octubre con el Laboratorio Espacial Tiangong-2, puesto en órbita en septiembre pasado. Los dos astronautas realizarán pruebas, como la observación sobre la tierra y la medicina espacial en un plazo de 30 días, la permanencia más larga en la historia del vuelo espacial tripulado de China.

Las actividades espaciales de China han cumplido 60 años de gloria. La creación del Instituto Número 5 de Investigaciones del Ministerio de Defensa Nacional, el 8 de octubre de 1956, marcó el inicio de las actividades espaciales del país. El 21 de septiembre de 1992 arrancó oficialmente su Programa Espacial Tripulado, que contempla una estrategia de tres pasos: nave espacial tripulada-laboratorio espacial-estación espacial. A lo largo de años China ha logrado importantes avances en su carrera espacial que van desde los vuelos no tripulados hasta los tripulados, desde el vuelo con un astronauta a bordo en un solo día hasta los vuelos con varios tripulantes durante varios días, y desde el acoplamiento automático hasta el controlado por la tripulación. 

Hasta ahora, un total de 12 astronautas chinos ha hecho realidad su sueño espacial. China ha obtenido avances tecnológicos sustanciales en la fabricación de los componentes del panel solar de la Shenzhou-11. Según lo previsto, en la primera mitad de noviembre próximo, el cohete portador más potente del país Larga Marcha-5 realizará su primer vuelo. Los grandes éxitos de China se deben a los esfuerzos incansables de los investigadores y trabajadores del sector espacial, quienes con dedicación y entrega han superado generación tras generación múltiples obstáculos para alcanzar, a través de la innovación científica con sus propios esfuerzos, el sueño milenario de los chinos de volar en el cielo y convertir a China en una potencia espacial.

Los éxitos de la nave espacial de la familia Shenzhou son fiel reflejo de los esfuerzos de los investigadores y trabajadores del sector espacial de China de desarrollar y construir su propia estación espacial, y también son testigos de los esfuerzos chinos para llevar a cabo la cooperación internacional en el área espacial. Tanto el Laboratorio Espacial Tiangong-2 como la Shenzhou-11 llevan a bordo cargas útiles de  aplicación pertenecientes a varios proyectos de cooperación internacional para que científicos de distintos países realicen conjuntamente experimentos científicos en órbita. Los avances científicos y tecnológicos y el desarrollo espacial darán un nuevo impulso a la civilización humana. China ha llevado a cabo una amplia cooperación con diferentes países en áreas como la telemetría y la experimentación científica espacial, a fin de aportar más sabiduría china al desarrollo espacial mundial y hacer mayores contribuciones al fomento del bienestar humano.

La exploración del espacio nunca llegará a su fin. El pueblo chino está a la espera de un regreso triunfante de la Shenzhou-11 y continuará con sus esfuerzos para forjar una marca espacial china de calidad y eficacia. China está dispuesta a cooperar con otras naciones para explorar en conjunto el futuro de la ciencia y la tecnología y el inmenso espacio con apego a la idea de utilizar el espacio con fines pacíficos, con miras a abrir una nueva era de la civilización espacial.

*Embajador de China