Articulista Invitado

Rememorar la historia hacia nuevos horizontes

Tras el fin de la Segunda Guerra Mundial se logró establecer un nuevo orden internacional liderado por la Organización de las Naciones Unidas, lo que ha brindado importantes garantías para la paz duradera y el futuro desarrollo de la humanidad.

Este año se celebra la victoria de la Guerra de Resistencia del Pueblo Chino contra la Invasión Japonesa y de la guerra antifascista mundial. Hace poco más de 70 años, unos 300 hombres de la Fuerza Aérea Expedicionaria (Escuadrón 201) combatieron heroicamente en el campo de batalla del Pacífico y el heroico pueblo chino estaba luchando por el triunfo final de la guerra antijaponesa. Desde Asia hasta Europa y desde el Pacífico hasta el Atlántico, millones de hombres y mujeres amantes de la paz libraron una batalla de vida o muerte contra las diabólicas fuerzas fascistas y finalmente ganaron una gloriosa victoria en la Segunda Guerra Mundial, que involucró a más de 60 países y a más de 2 mil millones de personas.

A lo largo de este año, diversos países han organizado u organizarán variadas actividades para conmemorar la victoria y la paz difícilmente alcanzadas. El 3 de septiembre próximo, China llevará a cabo en Pekín un gran mitin para conmemorar la victoria de la Guerra de Resistencia del Pueblo Chino contra la Invasión Japonesa y de la guerra antifascista mundial, incluyendo un desfile militar. El gobierno chino ha invitado a los líderes de todos los países involucrados y a representantes de las organizaciones internacionales a asistir a dicho mitin y presenciar la parada militar. En la ocasión el presidente chino Xi Jinping pronunciará un discurso importante. Realizaremos dichas actividades con el único propósito de tener presente la historia, rendir tributo a los mártires, apreciar la paz y abrir nuevos horizontes.

Tener en mente la historia es para honrar a los mártires. Entre los Aliados que lucharon contra las invasiones fascistas, China fue el primero en ser invadido y también fue el país que resistió la invasión por más tiempo. Cuando comenzó la guerra en Europa, la guerra de resistencia local en China ya había durado ocho años y la guerra de resistencia nacional había entrado en su tercer año. Las llamas de guerra ardían dentro y fuera de la Gran Muralla y se extendió a buena parte del país. Durante los 14 años de guerra de resistencia local y ocho años de guerra de resistencia nacional, numerosos hijos destacados de la nación china entregaron su vida por defender a la patria. Según estadísticas no completas, más de 35 millones de chinos, entre militares y civiles, perdieron la vida o resultaron heridos en la guerra, cifra que representa la mitad del total de los muertos y heridos en el mundo durante la Segunda Guerra Mundial. Convertidas al tipo de cambio de 1937, las pérdidas económicas directas de China sumaron 100 mil millones de dólares y las indirectas, 500 mil millones. Estas pérdidas superaron las de cualquier otro país involucrado en la guerra.

Rememorar la historia es para defender la paz. La guerra antijaponesa no solo fue una guerra de autodefensa nacional en la que el pueblo chino luchó unido para resistir la humillación extranjera, más todavía fue el máximo esfuerzo realizado por el pueblo chino para defender la paz y la seguridad mundiales. China fue el primer país y el más activo que promovió la creación del frente antifascista. Como el principal campo de batalla oriental en la guerra antifascista mundial, China inmovilizó y resistió durante un largo periodo de tiempo la columna vertebral del militarismo japonés, al eliminar, herir y capturar a más de un millón 500 mil soldados nipones, y finalmente logró la rendición de otros más de un millón 280 mil, desempeñando un papel decisivo en la derrota total de los invasores japoneses. Por otro lado, durante muchos años, China brindó apoyo a la guerra de resistencia coreana contra Japón. Además, envió una fuerza expedicionaria a Myanmar para apoyar las operaciones de combate de los Aliados, lo cual deshizo los planes operativos de las tropas japonesas en el frente sur y dio fuerte apoyo a las operaciones estratégicas de los Aliados en el campo de batalla europeo y en el Pacífico. Asimismo, como una importante base de retaguardia de las fuerzas aliadas en la región Asia-Pacífico, China proporcionó cuantiosos materiales estratégicos y mucha información militar a los Aliados. El presidente chino Xi Jinping dijo: “La paz es una aspiración permanente de los pueblos y es tan preciosa como el aire y el Sol. La gente se beneficia de ellos sin darse cuenta, pero no sobrevivirán sin ellos.” Hoy día, a la hora de echar una mirada retrospectiva a la lucha a vida o muerte entre la justicia y la perversidad, estamos más conscientes de lo precioso de la paz y lo difícil para lograrla y mantenemos más firmes nuestra decisión y fe de asegurar que nuestros hijos gocen de la paz y la prosperidad. Tener presente la historia es para abrir nuevos horizontes. Tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, queremos hacer un recuento de la historia y resumir las experiencias y lecciones, junto con todos los países amantes de la paz y la justicia, incluido México, a fin de salvaguardar mejor la paz de hoy día difícilmente lograda.

Tener presente la historia es más aún para abrir nuevos horizontes. Tras el fin de la Segunda Guerra Mundial se logró establecer un nuevo orden internacional liderado por la Organización de las Naciones Unidas, lo cual ha brindado importantes garantías para la paz duradera y el futuro desarrollo de la humanidad. Siendo un importante miembro de los Aliados, China, junto con Estados Unidos, Gran Bretaña y la Unión Soviética, tomó la iniciativa de convocar la Conferencia de San Francisco donde diversos países discutieron conjuntamente la creación de la ONU. China fue uno de los miembros fundadores de esta organización internacional y miembro permanente de su Consejo de Seguridad y ha venido jugando un importante papel en la salvaguardia de la paz duradera mundial. Trabajaremos junto con todos los pueblos amantes de la paz del mundo entero, incluido el mexicano, para tomar la historia como un espejo y mirar hacia el futuro, oponiéndonos a todas palabras y acciones que buscan distorsionar la historia y glorificar las invasiones y defendiendo firmemente los resultados de la victoria de la guerra antifascista mundial, a fin de crear para la humanidad un mejor futuro caracterizado por una paz duradera y una prosperidad común.