Articulista Invitado

China: una firme fuerza para la paz y la prosperidad mundiales

El país está dedicando esfuerzos para lograr un mayor nivel de desarrollo, por tanto, necesita aún más un entorno internacional pacífico; persistirá en la apertura al exterior.

Del 19 al 23 de octubre, el presidente chino Xi Jinping realizó una exitosa visita de Estado a Reino Unido, abriendo una "era dorada" de las relaciones chino-británicas. Los dos países emitieron un comunicado conjunto, anunciando el establecimiento de una Asociación Estratégica Integral a Nivel Glogal para el siglo 21 y subrayando el reconocimiento mutuo de la importancia que concede cada una de las dos partes a su sistema político, camino de desarrollo, intereses fundamentales y preocupaciones importantes. Durante su visita, el máximo líder chino hizo una exposición convincente y sistemática sobre ciertos asuntos de gran relevancia para China.

El primero: ¿Cómo se debe conocer a China el día de hoy? El mandatario chino dio unas respuestas convincentes enumerando el correcto camino chino, su brillante porvenir y unas tareas arduas.

El camino determina el destino. "El pueblo chino está avanzando por un camino correcto". En realidad, no hay en el mundo un camino de desarrollo universalmente correcto. Tras el fracaso de todas las pruebas tanto de la monarquía constitucional y el parlamentarismo como del presidencialismo en China, el país optó por el camino socialista y logró finalmente formar y desarrollar el socialismo con peculiaridades chinas. A lo largo de los 37 años transcurridos desde la aplicación de la política de reforma y apertura al exterior, el promedio del crecimiento económico anual de China ronda 10 por ciento, convirtiendo al país en la segunda economía mundial. Como resultado, más de 600 millones de chinos se han liberado de la pobreza y el PIB per cápita supera 7 mil dólares. Todo ello ha corroborado plenamente lo correcto y la vitalidad del camino socialista con características chinas.

Las perspectivas de la economía china siguen siendo brillantes. A pesar de que en el tercer trimestre de este año, el PIB de China registró un avance de 6.9 por ciento, el nivel más bajo durante los últimos años, este ritmo de expansión se ha logrado en el contexto de crecientes dificultades para el desarrrollo económico mundial, lo cual demuestra que el país asiático sigue desempeñando un importante papel en la conducción del crecimiento económico global. Actualmente, la economía china mantiene un desempeño estable en términos generales y sus principales indicadores se encuentran dentro de un rango razonable y los objetivos previamente establecidos, razón por la cual los fundamentos económicos para un desarrollo estable no han sufrido alteraciones. Gracias a una dinámica demanda en el mercado doméstico y al enorme potencial, a la gran resiliencia y a los amplios márgenes de maniobra del desarrollo económico chino, está descartado un 'aterrizaje duro' de la economía china.

China enfrenta arduas tareas. "China sigue siendo el mayor país en vías de desarrollo del mundo". Aunque el tamaño del PIB chino es el segundo a nivel mundial, pero medidos por el estándar chino, 70 millones de su pablación aún viven en la pobreza. Ante esta situación, el pueblo chino tendrá que realizar esfuerzos durante un largo periodo de tiempo para alcanzar una vida todavía mejor.

El segundo: ¿cómo vemos el futuro desarrollo de China? "Lo que aspira el pueblo chino será un mundo pacífico y próspero". China es una firme fuerza defensora de la paz mundial y el motor del crecimiento económico mundial. Un mayor desarrollo de China garantizará en mayor medida la paz y la prosperidad mundiales.

China no practicará nunca jamás la expansión y tampoco acepta la lógica de que ser poderoso es sinónimo de ser hegemónico, aun cuando nuestro país sea más desarrollado y más poderoso en el futuro. La paz se ha convertido en un gen arraigado en la sangre de la nación china. El pueblo chino sufrió mucho en la historia moderna, por eso, aprecia aún más la paz. China está dedicando esfuerzos para lograr un mayor nivel de desarrollo, por lo tanto, necesita aún más un entorno internacional pacífico. China participará más activamente en los asuntos internacionales y regionales, sin la intención de ser el supuesto "gendarme mundial" y mucho menos reemplazar a ningún otro país.

Por otro lado, "el pueblo chino no tolerará ninguna violación de su soberanía e intereses correspondientes por parte de nadie". China no constituirá amenaza para nadie y defenderá con toda firmeza su soberanía nacional e integridad territorial.

El tercero: China colocará su propio desarrollo en el contexto de la prosperidad mundial. China aplicará invariablemente su estrategia de apertura mutuamente beneficiosa y seguirá haciendo contribuciones a la prosperidad mundial.

China persistirá en la apertura al exterior. "Las puertas ya abiertas de China no se cerrarán". Se mantendrán sin cambio tanto su política hacia la inversión extranjera directa como las garantías para los derechos e intereses legítimos de las empresas de inversión extranjera y su disposición a ofrecer mejores servicios a estas empresas. El desarrollo de China se ha beneficiado de la comunidad internacional y traerá sin ninguna duda beneficios a la gran familia internacional, colocando el desarrollo del país asiático en el contexto de la prosperidad mundial.

China continuará realizando contribuciones al crecimiento económico mundial. China es un gran país responsable y ha jugado un papel de "estabilizador" y "motor" en la reactivación de la economía global. Se estima que en el próximo quinquenio, China importará mercancías de más de 10 billones de dólares e invertirá más de 500 mil millones de dólares en ultramar. Asimismo, más de 500 millones de chinos viajarán al exterior. Todo ello será un importante factor positivo para el crecimiento económico mundial.