Hormigas

Los temas de cultura en las campañas

Han comenzado ya las campañas de quienes son candidatos a diputados federales por los 40 distritos electorales del Estado de México; la competencia tiene nuevas reglas y una proporción igualitaria de mujeres y hombres por cada partido político, lo cual hace más equitativa la contienda y abona al acceso de las mujeres al poder público, respectivamente.

A mí me interesa particularmente escuchar las propuestas de quienes están en campaña. Por mucho tiempo, legislar en el Congreso de la Unión se ha convertido en un terreno ajeno a la realidad cotidiana de la ciudadanía, aun cuando toda la actividad legislativa está enfocada a mejorar la calidad y plenitud de esa ciudadanía.

Fuera de las audiencias cautivas de cada representante popular, el ciudadano promedio poco se entera de las actividades de su legislador en la Cámara de Diputados federal, pues su atención oscila entre los temas de interés general y la indiferencia.

No puede seguir siendo así. La sociedad ha recrudecido sus niveles de desconfianza hacia sus representantes populares y eso sólo ahonda la crisis de convivencia social en que vivimos. La plataforma electoral de quienes quieren ser legisladores será diversa, naturalmente, aunque hay temas centrales de la agenda legislativa del Congreso de la Unión que no pueden eludirse, como las leyes secundarias de las reformas estructurales de 2014, o la instauración de la pensión universal y el seguro de desempleo, así como la reforma política del DF, por citar algunos temas definidos por los partidos antes de iniciar el presente periodo ordinario de sesiones.

Sin embargo, me interesa cuestionar sobre el interés que tendrán los candidatos del Estado de México a la agenda legislativa de la propia entidad. Me refiero, en primer lugar, a la normalización de la exploración, preservación, cuidado y promoción de las zonas arqueológicas del país, un tema ligado a la normalización del estatus jurídico del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, y a la garantía de recursos financieros crecientes para el sostenimiento del Subsector Cultura en los presupuestos anuales de la Federación. En esos tres temas, el Estado de México tiene un interés especial, aun cuando la recién creada Secretaría de Cultura de la administración estatal no lo haya expresado todavía: hay vestigios arqueológicos, programas federales de fomento con asignación discrecional a la entidad y numerosos proyectos culturales que merecen apoyo institucional, además de acciones pendientes de otros programas de relevancia nacional, como el dedicado al Fomento de la Lectura y el Libro.

Estaremos atentos a las propuestas de candidatas y candidatos en estas materias.