Hormigas

Los muertos

Nunca como ahora he visto tal profusión de poetas que publican su obra en español en la red. Crece exponencialmente, y la fortuna de verlo consiste en no dejar de sorprenderse por la manufactura de tales esfuerzos. En sus temas, por decirlo de un plumazo, bordean el erotismo en mayor o menor grado, la violencia y el carácter siempre vivencial del enamoramiento, el desamor y el despecho. No falla. De eso habla la nota semanal del suplemento "Babelia" de El País, citada al calce.

Conocida es la tesis de Gabriel Zaid sobre los poetas más brillantes de una generación: éstos requieren a las cientos, miles de voces de poetas anónimos para que su propia voz se distinga; por las cantidades de quienes hoy publican, por no mencionar a quienes aún nos tienen reservada la revelación de sus obras más recientes, en el presente deberemos de tener al menos tres centenas de poetas deslumbrantes.

Sigo las ediciones recientes de los poetas jóvenes; en muchas ocasiones encuentro un tratamiento sorprendente del lenguaje y en otros más una promesa; o quizás estoy equivocado y en general la poesía que hoy se publica es un abanico infinito de posibilidades estéticas cuyas reglas no comprendo; en ese abanico entra la poesía intimista de Claudina Domingo, las verdades cansadas de Liliana A. Uribe y el fraseo interminable del desaparecido Adán Zapata.

Por capitulación ante el principio de que todo se vale en este mundo, a veces cedo a las tentaciones de la solidaridad con el improvisado, con el aprendiz, con el obstinado y el creído: aconsejo, ejemplifico, busco guiar hacia un derrotero que se ajuste a las ambiciones por dominar el lenguaje que observo en mis interlocutores; sin embargo, debo admitir que justo aquí olvido la obra de arte imperecedera, que pertenece a los maestros del arte universal. Sería muy difícil para mí pensar en esa obra inmortal cuando estoy en esta actitud; si acaso recuerdo a mis maestros, sólo puedo sentir gratitud interminable hacia ellos.

Hay un aquí y ahora, y un universo anterior, íntimo, personal. Que entonces me perdonen los muertos de mi felicidad.

Referencias:

Nota de Babelia: http://cultura.elpais.com/cultura/2014/07/21/babelia/1405960941_843796.html

Poemas de Claudina Domingo: http://www.omni-bus.com/n44/sites.google.com/site/omnibusrevistainterculturaln44/poesia-mexicana-antologia/claudina-domingo.html