Hormigas

Dos libros

Las vacaciones de verano vienen a ser un respiro ante la indignación de la nota diaria, y la lectura, el remanso que esperábamos para enaltecer el espíritu. A mi lado, dos libros: el primero, Hemingway en Cuba, del periodista Norberto Fuentes, publicado en 1964 por la Editorial Letras Cubanas, una recreación biográfica del escritor durante su estancia productiva y a veces escandalosa en la isla de los Castro.

El segundo libro es Dodo, el poemario más reciente (de 2013, publicado en el Fondo Editorial Tierra Adentro) de Karen Villeda (1985), y del cual se expresa muy bien la querida poeta Elva Macías en la revista Letras Libres de julio de 2014, hasta el punto que lo hace antojable.

Si a eso sumamos los artículos de julio de Letras Libres, más las lecturas para el verano de Nexos, la música de Miles Davis y LCD Soundsystem, bajo un clima envidiable en el Bajío mexicano, formaremos un coctel de asombro y conocimiento. Seguiremos informando.

DE UN MODO U OTRO: MILES DAVIS

La minuciosa disección que hacen Darío Bernal Villegas y Gabriel Lara Villegas del disco In a Silent Way, de Miles Davis, para el número más reciente de la revista Letras Libres (187, julio de 2014), me obligó a escuchar de nuevo esa maravilla del jazz y el groove grabada el 18 de febrero de 1969 en los estudios de la Columbia en Nueva York, conocidos como La Iglesia, bajo la producción de Teo Macero, por los músicos Wayne Shorter, Herbie Hancock, John McLaughlin, Chick Corea, Joe Zawinul, Dave Holland y Tony Williams, bajo el conducción del genio de Alton, Illinois.

Apostado en la cima de su creatividad artística, en la que se ubicó prácticamente toda su vida, Miles Davis desarrolló en este disco la composición original de Joe Zawinul en tres partes, a las que Teo Macero quiso dar la unidad de una sonata, que se vuelven dos, si se considera la última porción como una réplica breve en tono menor de la primera, larga y profunda, que le da ese tono nostálgico y experimental al disco entero. Y que hoy es memorable porque es histórica.

Mucho tenemos que aprender los legos de esta conjunción de talento y reflexión sonora grabada hace 44 años, que marcó el inicio de la etapa eléctrica de Miles Davis, a cuyo aniversario asiste con devota admiración esta legión de iniciados en esa religión inteligente, extraña y azarosa, alejada de todo dogma porque es artística: el jazz.