Hormigas

Menos becarios FOCAEM este año

Ayer se dieron a conocer los resultados de la convocatoria 2017 del Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico del Fondo Especial para la Cultura y las Artes del Estado de México con una sorpresa: entregará recursos a 97 proyectos y no a 111 como lo había previsto en las bases de la convocatoria.

Desde 1994, este programa ha otorgado estímulos económicos para impulsar 1,227 proyectos culturales, algunos de los cuales han merecido reconocimiento nacional e internacional; sin embargo, durante los últimos años, la administración estatal tuvo dificultades para entregar en los plazos estipulados los estímulos a los becarios, y quizás esa sea la razón por la cual ahora se haya optado por disminuir el número de proyectos reconocidos en este programa... o puede ser que no haya proyectos suficientes para ser merecedores de tal estímulo.

Esto sucedió particularmente en tres categorías: Creadores, Creadores con Trayectoria y Desarrollo de Grupos Artísticos, donde en total se dejaron 12 lugares sin apoyo. A efecto de abonar a la transparencia de este programa, bien valdría la pena que la Comisión de Planeación del certamen explicara públicamente las razones de esta disminución en el número de proyectos ganadores de la convocatoria de este año.

Nuevas autoras

La emergencia de nuevos artistas está a la orden del día. En días recientes recibí el cuento "El mensajero", de Angélica Vargas, título ganador del Segundo Concurso de Cuento Infantil al que convocó la Universidad Autónoma del Estado de México en 2014, y editado por esta casa editorial en 2015.

Con una prosa limpia de toda retórica y un sostenido ritmo narrativo, este cuento aborda el mito de AtlTonan Chane, la Tlanchana, la dueña del agua, madre de todo lo creado en los nueve manantiales del Valle de Toluca. Al poner al alcance de los lectores menores de edad, la autora contribuye a acercar las leyendas locales a más personas, y con ello fortalece la identidad de los habitantes de la capital mexiquense. Enhorabuena por este libro que abona al conocimiento ancestral en las nuevas generaciones, y felicidades a la UAEM que una vez más demuestra su vocación universalista de difundir la cultura y el patrimonio intangible de nuestra realidad, para multiplicarla en el viaje a través del tiempo y espacio de los libros y sus lectores.