Hormigas

Nueve años del 99.7 FM

Este 21 de febrero, Unirradio, estación radiofónica de la Universidad Autónoma del Estado de México, cumplió nueve años de transmisiones en el 99.7 de Frecuencia Modulada en la ciudad de Toluca. Aquel proyecto que por varios años antes había ideado y propuesto Gastón Pedraza Muñoz hoy goza de cabal salud, porque tiene el respaldo institucional del rector Jorge Olvera García y porque el equipo de hacedores de esa radio está muy comprometido con la estación.

No hace falta preguntárselo a cada uno. Se escucha al aire y se puede ver en las múltiples expresiones de las redes sociales, en las declaraciones públicas, en las conversaciones. Unirradio es un centro de discusión ineludible sobre el acontecer local de interés general; sirve a la Universidad como un medio de transmisión de información, y sirve a la sociedad que expresa sus preocupaciones. De nuevo, no es necesario preguntarlo: se percibe en las transmisiones, en el diálogo abierto de todos los días con los protagonistas de la noticia y la vida social. No de otra manera se puede saber la presencia de una estación en la sociedad.

Yo suelo escuchar la estación porque me gusta su propuesta musical. Las producciones de sus programas son cada vez mejores y denotan un genuino interés por renovarse, ese valor tan necesario en la radio pública. Sus locutores son jóvenes en su mayoría, informados, curiosos, creativos; si a veces se equivocan —el yerro en radio equivale a cien bombas atómicas— están dispuestos a corregirse, con humildad. En estos nueve años de transmisiones, la dirección de la estación se ha reformulado las viejas preguntas sobre cómo despertar el interés de los radioescuchas indecisos, o críticos o de gustos netamente comerciales, y se ha dedicado a generar propuestas para cada uno. Por eso, uno encuentra programas para todos los gustos, sobre el cine y la literatura, la música de vanguardia o los géneros populares; inquiere con sus reportajes sobre los protagonistas de la vida cultural y artística, e informa desde la calle las notas de actualidad.

Es, pues, una radio viva, con una amplia gama de recursos para generar interés, y un medio de interlocución expedito y directo. En nueve años esa radio ha creado una cauda de historia que en mucho define la identidad moderna de la Universidad Autónoma del Estado de México. Por eso creo su siguiente reto es incrementar su potencia radial de tres mil watts, para que la señal llegue a más público. Esa sería una extraordinaria decisión política que contribuiría a cerrar el círculo virtuoso que se inició el 21 de febrero de 2007. ¡Enhorabuena, Unirradio!