Hormigas

Regateo

En días recientes, la iniciativa "Equidad para Carlos Olvera" que da seguimiento a la petición social de que el nombre del maestro sea colocado en un recinto del Centro Cultural Mexiquense, en Toluca, Estado de México, tuvo noticias relevantes:

1. La petición fue valorada por la Secretaría de Cultura en un comité formado por servidores públicos de la propia dependencia.

2.Se integraron tres propuestas de respuesta, que están en el escritorio de una oficina de la Gubernatura del Estado de México.

3.El Titular del Ejecutivo dará su última palabra sobre la petición en una fecha no determinada aún.

Entre sus actividades, el Comité de referencia entrevistó al artista mexiquense Leopoldo Flores (1934), quien, a decir de la Secretaría, respondió que el nombre de Carlos Olvera (1940-2013) no ameritaba ser el nombre de un recinto como el Museo de Arte Moderno, aun cuando el 18 de octubre de 2013 el mismo artistahabía solicitado por escrito al gobernador la petición de nombrar al Museo de referencia con el nombre de Carlos Olvera, "como un justo reconocimiento a la obra no sólo de Olvera, sino de todos aquellos artistas que confluyeron en el Museo a lo largo de la gestión que él encabezó". ¿Con qué objeto la Secretaría de Cultura puso en entredicho su petición original?

Ese proceder de la dependencia siembra desconfianza a quienes impulsamos esta iniciativa, ynos obliga a preguntarnos si las propuestas del titular ponderan con objetividad y sin discriminación colocar el nombre del maestro en un recinto del Centro Cultural Mexiquense, lugar donde Olvera, al dirigir el Museo de Arte Moderno por 12 años, "emprendió el desafío de convertirlo en uno de los más importantes del país, por la calidad de sus exposiciones y el animado diálogo cultural que logró, ya que reunió las nuevas voces del arte en México", como afirmó en su petición de 2013 el artista Leopoldo Flores.

Ahora, dada la espaciosa respuesta de las autoridades culturales, la pregunta es si el gobernador Ávila Villegas tiene los elementos necesarios y suficientes para valorar adecuadamente la trayectoria del maestro Carlos Olvera, pues parece un mal generalizadode esa dependencia regatear méritos a los artistas de nuestro tiempo, ya sean consagrados o noveles.