Hormigas

Presea Estado de México a Eugenia Leefmans

Hoy, la escritora venezolana y mexicana María Eugenia Leefmans Zurita recibe del gobierno estatal la Presea Estado de México de Artes y Letras "Sor Juana Inés de la Cruz" 2014, "por sus prolíficos aportes como escritora, en distintos géneros literarios, que han trascendido los ámbitos locales".

Este reconocimiento es, a no dudarlo, merecido. Si bien es cierto que la obra de la maestra Leefmans ha incursionado en distintos géneros, es en la narrativa histórica en la cual ella ha afincado una sólida obra, escrita a lo largo de varias décadas, con perspectiva de género y un amplio respaldo documental y testimonial.

Tengo el honor de conocerla desde aquella serie de conversaciones que un grupo de ávidos lectores de Sor Juana Inés de la Cruz sosteníamos con el maestro Carlos Elizondo Alcaraz, a principios de los años 90, en el Museo Felipe S. Gutiérrez, en torno de la Décima Musa; conversaciones que el maestro condujo con armonía magistral y que desde entonces delataba el interés profundo y concentrado de la maestra Leefmans en nuestra inmortal poetisa.

Como era natural, la escritora hoy galardonada tradujo ese interés en una obra que indaga distintos aspectos de la vida, la obra y el contexto histórico de Sor Juana, con una prosa decantada y de un uso correcto de recursos literarios, bajo cuyo dominio ha escrito también biografías sobre Felipe Villanueva, Nezahualcóyotl y José María Heredia.

La Presea Estado de México se entrega, pues, a una autora que ha consagrado su vida a la investigación histórica como una vía para escribir narrativa, su pasión principal, como podemos constatarlo si leemos su obra, al alcance de la mano en el Estado de México. Este reconocimiento puede ser una oportunidad para que su trabajo literario sea leído por un mayor número de lectores que buscan trascender los datos básicos de nuestros literatos y artistas, para conocer su dimensión humana y familiar, rasgo que distingue las novelas, cuentos y relatos de María Eugenia Leefmans.

Su oficio ha sido la divulgación del conocimiento; su obra, una justa recompensa a esa pasión de vida. Leerla nos hará constatar que el oficio de escribir, a veces poco reconocido en México, tiene una vertiente que se apega a la historia, y que esa historia puede utilizar el vehículo de la narrativa literaria para acercar a la lectura a un mayor número de personas, porque leerla nos procura conocimiento, placer y curiosidad por saber más acerca de los personajes que ahí se expresan, sufren y se interrogan sobre su propio destino.

Tenemos más de un punto en común con ellos, y qué mejor que sea a través de la obra de María Eugenia Leefmans que lo reconozcamos. Enhorabuena, maestra, por esa trayectoria.